lunes, 30 de septiembre de 2019

Aniversario

El uno de octubre de 2017, en Barcelona, murió mi padre.
Tuvo la suerte de entregar a Dios su alma justo antes de tener que contemplar - atónito - la payasada separatista del referendum que nunca fue... eso que se ahorró.
Para mi, todos los unos de octubre son, y serán para siempre, el aniversario del momento en que, entre mis brazos, exhaló mi padre su ultimo aliento para subir - sin duda alguna - a ese Cielo que con tanto amor y bonhomía se había ganado.
Mañana hará dos años que dejamos de poder mirarnos en el espejo de su ejemplo, de su serenidad, de su inteligencia, de su caridad... dos años en los que hemos tenido que aprender a vivir sin su consejo y la asombrosa negación de si mismo (en beneficio de nosotros) que le caracterizaba.
Ningún Torra, Rufian, Puigdemont o Jordi que valga va a empañar jamas el recuerdo que mi padre dejó al entregar su alma.
Pero la vida sigue, y mañana, los de siempre, volverán a la carga con su saco de mentiras y estupideces.
Y por el amor a la verdad (aún cuando nos duela) que nos inculcó a mi y a mis hermanos este hombre extraordinario que me dio la vida, no puedo menos que testificar lo que fue aquello.
Roto de dolor recorrí entonces las calles que separaban el Hospital de Sagrado Corazón y el pequeño piso donde me crié...
Al pasar por el que fue mi colegio hasta que terminé el bachillerato, el "Padre Mañanet", junto al cual, con el paso del tiempo, construyeron una comisaría de los Mossos d'Escuadra, había unas decenas de personas concentradas ante la pasividad dolosa de esa basura uniformada que habitaba el edificio contiguo.
No presté demasiada atención porque ya - con lo mío - tenía bastante, pero si que me llevé la impresión de que no era demasiada gente.
La escena debió repetirse en muchos otros colegios.
Las AMPAs - en manos de la chusma separatista - convocaron a las piaras para hacer bulto, y consiguieron que una buena cantidad de borregos se concentrase en los colegios de sus hijos.
Eran la misma chusma que días antes se prestaba a hacer caceroladas para intimidar a sus vecino... el miserable rebaño que se movilizaba para llenar de pintadas y lacitos amarillos las ya de por sí sucias calles de mi Barcelona natal.
Se sintieron héroes.
Tuvieron sus diez ridículos minutos de gloria frente a una policía que los trató como a personas en vez de darles lo que merecían... que - dicho sea de paso - es lo que dijeron (mintiendo) que les habían dado.
Hubo "muchisimos heridos" y ningún parte de lesiones... lo de siempre.
Y yo estuve allí... y lo vi.
Ahora se felicitarán por su valor sin apercibirse que de no ser por la profesionalidad de los Cuerpos de Seguridad del Estado, habrían pasado la noche en el hospital, perdiendo - de paso - cualquier deseo de vérselas con ellos otra vez.
La profesionalidad de una Policía que no sólo tuvo que bregar con esas envalentonadas piaras de tarados, sino que - además - lo hizo sin el apoyo, y a veces con la oposición,  de los que tenían que hacer cumplir la ley... los sicarios uniformados del separatismo, la guardia pretoriana de Puigdemont, esa ridícula caricatura de un cuerpo policial: los Mossos d'Escuadra.
Vi como "el comando piolín" (así llamaban a la policía por alojarse en un barco que tenía la imagen de este personaje) intervenía... tratando de hacer el mínimo daño.
Ví como las masas enfervorecidas les insultaban, les escupían mientras - eso sí - se separaban como las aguas del mar Rojo ante Moisés... no fuera que algún valentón de barraca se llevase un mas que merecido escarmiento en forma de porrazo.
Valientes de chiste, chulos de feria... de esos que pueden hacer amonal en sus garajes, pero cuando se ven ante un policía como Dios manda se van de bareta.
Mañana, los de siempre, los que no tienen razón, ni honor, ni valor, ni vergüenza, celebrarán que el día uno de octubre hicieron una payasada monumental... y lo revestirán de heroísmo.
Pero yo estuve allí.
Y testifico lo contrario...
Heroísmo, lo que se dice heroísmo, la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Lo que hicieron estos fue el idiota.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

El discurso

Decía Chesterton que un ateo no es un señor que no cree en Dios, es un señor capaz de creer en cualquier cosa.
Así, encontrarás ateos que creen en el espiritismo, las multiples extravagancias de la new age, la cienciología, los cristales de cuarzo o la hechicería...
Porque el hombre es capaz de creer lo que le de la gana... todo es ponerse.
En Cataluña, por ejemplo, hay individuos que se creen que por haber nacido en Mataró son mejores que los que han nacido en Coria del Rio.
Creen también que comparten con los otros catalanes una cultura milenaria, cuando casi todas las tradiciones de las que hacen gala (sardana incluida) se remontan a principios del siglo XX.
En su credo figura que Cataluña fué un reino... o un imperio.
Afirman que entre los españoles y los catalanes (ellos se considéran grupo aparte) hay diferencias a nivel genético... quizá por alguna mutación producida cuando se popularizaron las mongetes amb botifarra.
Y creen, sobre todo, que "los españoles" (así nos denominan) son los culpables de todos sus males.
Defienden que los españoles colonizamos su tierra a sangre y fuego... y que hemos mantenido una ferrea opresión - que se remonta a varios siglos - sobre las dulces tierras catalanas.
Incluso tienen sesudos "doctores" que sostienen que Cervantes, Colón, Santa Teresa y Servet (entre otros) eran catalanes.
Una buena parte de estos catalanes son hijos de aragoneses, murcianos, andaluces... pero el efecto de las mongetes amb botifarra debe haber producido en ellos la deseada mutación genética que les convierte en seres especiales.
Son de la opinión de que en "España" no damos un palo a agua... que nos levantamos de la cama a las once de la mañana para irnos de cervecitas mientras ellos trabajan para mantenernos.
Y claro, están indignados... y - visto así - que quieren que les diga, yo tambien lo estaría.
Es un discurso redondo, sólido, casi pétreo, pero hace aguas en un pequeño detalle: que es mentira.
Y que existan paletos capaces de contarse películas y creerselas no es del todo grave, aunque empieza a ser peligroso cuando se dedican a la fabricación de amonal... lo verdaderamente grave es que entre los "españoles" haya quien comparta este discurso.
Y si estamos donde estamos es porque - seamos sinceros - los nazis de la terreta han sido capaces de contar con el apoyo de un montón de ilusos en la política nacional.
Algunos han sido tan tontos que han llegado a creer que un catalanista era un hombre dispuesto a conformarse con una autonomía.
Para los políticos de "Madrit", durante décadas, lo de Cataluña era una simple cuestión de dinero... se les daba dinero y se callaban, se les daba la educación y se callaban, se les daba la sanidad y se callaban, se les daba la policía y se callaban...
Pero la realidad era otra, y los que crecimos en esas tierras llevamos años diciendo que nuestros políticos estaban metiendo la pata al suponer que de un catalanista se puede obtener la mínima lealtad.... y que era un error ceder competencias.
El tiempo nos ha dado - dolorosamente - la razón.
Ya tenemos catalanes fabricando bombas, señalando a gente por la calle, pintando las fachadas de los no afectos, haciendo escraches, defendiendo a sus terroristas... con el dinero de los españoles (repartido generosamente por la Generalitat) y el apoyo silente de los Mossos d' Escuadra.
En el caso de Pablo Iglesias y sus odiadores de cuota, el apoyo al separatismo es sólo por la necesidad que tiene nuestra chusma de alinearse con cualquiera que desee dañar a España... y lo puedo entender porque el que nace lechón, muere cochino, y el olmo da lo que dá, pero que el PSOE esté compadreando con Torra y Otegui y sea la fuerza mas votada... no me entra en la cabeza.
El problema catalán tiene solución.
No es una solución fácil ni será inmediata, pero el primer paso está clarisimo: hay que combatir el discurso separatista.
Y no permitir que se gasten un duro en mantenerlo.
Y caerse del guindo, porque hay tantos políticos en el guindo que van a terminar tronchándolo.

martes, 24 de septiembre de 2019

Un salto cualitativo

Ayer la Guardia Civil realizó varias detenciones de conocidos militantes de los CDR (Comites de Defensa de la República) que son - para el que no  lo sepa - el ariete con el que "racisTorra" trata de "menear el arbol" para que caigan las nueces... "Apreteu, feu be en apretá" (Apretad, haceis bien en apretar).
Los CDR son los energúmenos al servicio del separatismo catalán, los que cortan las carreteras, los que asaltan las comisarías, los que - sabiamente dirigidos por "Omnium Cultural" y financiados por la Generalitat - hacen cualquier desmán en nombre de la utopía separatista.
Que estos homínidos de la estelada se dediquen a atemperar su testosterona mediante el vandalismo es algo normal, dado que la ausencia de neuronas produce este tipo de efectos en los primates, pero que en el registro de las viviendas de estos paletos hayan encontrado material para fabricar explosivos, es otra cosa.
El salto cualitativo es enorme.
Y hay varios factores que analizar en todo esto.
El primero es que todo esto se ha podido producir por la dejadez, cuando no el apoyo, de la mas incompetente policía de Europa... ese cuerpo policial que habría que disolver inmediatamente con la entrada en prisión de un significativo numero de miembros: Los Mossos d'escuadra.
Ayer un numero intolerable de ellos se manifestáron en apoyo de los CDR contra las detenciones de la Guardia Civil sin que - hasta donde yo se - ninguno haya sido suspendido de empleo y sueldo.
Cuando has visto a cierto tipo de basura uniformada permanecer impertérritos mientras los CDR cortában las autopistas en Cataluña, siguiendo intrucciones - supongo - de los delincuentes uniformados que los mandan, la creencia de que los Mossos están para defender la ley desaparece por completo.
Otro factor a analizar es la reacción que han tenido los representantes de los partidos políticos catalanistas ante la detención.
El jefe de la mafia, el señor "fascisTorra", ha salido diciendo que todo es un montaje de "Madrit"...  y ERC con sus rufianes al frente mas de lo mismo.
Y eso podría mantenerse si no se hubiesen encontrado restos de amonal en la casa y en esa cantera cercana donde se habían hecho las pruebas necesarias.
Para el que no lo sepa, el amonal es el explosivo casero por excelencia. Se puede cocinar usando fertilizantes (nitrato amónico) y otros componentes que se pueden adquirir en la calle.
ETA lo utilizó profusamente junto con el amoxal que es parecido aunque algo mas inestable... y hay por internet muchos manuales dando instrucciones para su fabricación.
Sin ir mas lejos, la revista Inspire (de al'Quaeda) hace unos meses estaba dedicada a la fabricación de bombas usando ollas express... y yo, que no soy sospechoso de fabricar estas cosas en la cocina de mi casa, ni tengo interés alguno por poner bombas en ningun sitio, la he tenido en mis manos.
Porque los manuales de terrorismo se popularizaron cuando las excrecencias del mayo francés se cansaron de arrancar los adoquines del Boulevar Haussmann y decidieron coger el atajo.
De modo que cuando en un registro se encuentran estas cosas, no se puede alegar que se estaban fabricando explosivos por "motivos didácticos"... nadie fabrica explosivos en casa para entretenerse los domingos.
Estamos ante un salto cualitativo muy importante en el "tema catalán". Los CDR, a base de permisividad, apoyo popular y financiación se han convertido ya en una organización terrorista.
Y como en toda organización terrorista, hay quien pega carteles, quien tira piedras y quien pone bombas... pero son - por razon de las actividades sacadas a la luz - una organización terrorista.
Y hay que empezar a tratarla como tal. 
Y a su brazo político hay que empezar a tratarlo como tal.
Y combatirlos como lo que son.
El millar de muertos que nos hizo ETA debería haber servido para algo.
Y a nuestros políticos se les debería estar cayendo la cara de vergüenza por haber consentido que se llegue a este punto.
Pero con el nivel de nuestra "clase política",  su preparación, y su disposición a tomar las decisiones que cualquier país del mundo tomaría sin dudarlo, creo que no hay lugar para la esperanza.
¡Que Dios nos proteja!

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿Otra vez?

Parece ser que a pesar de todos los esfuerzos negociadores que ha hecho el niño del Falcon, no ha podido recibir del Rey la orden de formar gobierno.
De esto nos hemos enterado ayer en un miting que dio el presidente del gobierno en funciones (desde hace un numero obsceno de meses), usando los medios pagados por todos los españoles, durante una rueda de prensa que tenía que haber durado treinta segundos.
En este primer acto electoral del sologuapo, nos enteramos de que se ha visto obligado a hacerse un "rajoy" porque no tenía apoyos... claro que cuando le pasó a Rajoy era culpa de Rajoy y ahora la culpa es de todos menos de él.
Como ya aventuré hace un par de meses, este se ha creído las encuestas que le cocina Tezanos, y está dispuesto a obtener una mayoría absoluta por las buenas o por repetición sistemática de elecciones.
Me preocupa que la maquinaria mediática esté en manos de los podemitas y la de control de elecciones se la hayan quitado a quienes se encargaban de ello (el grupo Indra, para mas señas), para darselo a una empresa catalana de cuarta regional.
No son cambios al azar y tienen mucho que ver con las aspiraciones de Sánchez.
Pero con eso y todo, el marido de la experta en asuntos africanos y su pandilla de listos de cuota, pueden darse un morrazo de aúpa si no se repite la tasa de participación de las últimas elecciones.
El teatrito de los pactos entre Podemos, PSOE y los otros enemigos de España puede haber desgastado a un votante de izquierdas que - a estas alturas - ya no entiende nada... del mismo modo que negarle el apoyo a PP y Cs en Murcia y Madrid habría supuesto un desgaste espantoso para Vox.
Si una parte del votante de izquierdas se queda en casa hastiado por la falta de responsabilidad de sus dirigentes y su escasa capacidad de negociación, iremos a algo igual o peor que lo que tenemos ahora.
Y desde luego a repetir el empate técnico... pero quizá con un PSOE con menos escaños de los que tiene ahora.
Siendo justos, el único candidato que ha intentado aunar esfuerzos, demostrando una actitud negociadora, ha sido Pablo Casado... lo de "España suma" podría funcionar muy bien en provincias pequeñas, si se le pasan las nauseas a Ciudadanos por tener que negociar con Vox alguna cosilla.
Tal y como están las cosas ahora mismo me atrevería a aventurar lo siguiente.
Ciudadanos puede perder voto... achacable al descontento de esa parte de sus votantes mas próximos a la izquierda que al centro. Este voto perdido probablemente no migrará al PSOE porque es un voto que captó ciudadanos entre los que "huían" del PSOE... sospecho que puede acabar en abstención.
Unidas Podemos perderá voto. Eso salta a la vista. Y creo que ese voto perdido por el coletas, irá al PSOE... aunque una pequeña parte de los votantes morados manifiesten su frustración quedándose en casa.
Pienso que Pablo Casado va a incrementar sus diputados... restándole algo de voto a Vox (no demasiado) y puede que algo a Ciudadanos (tampoco mucho).
Vox, mas o menos, se mantendrá.
El votante de Vox es un votante fiel, y el voto que pierda por haberlo recibido en préstamo del PP, intentará compensarlo fichando voto nuevo, es decir voto de quienes no pensaban votar... y eso lo hará mediante una estudiada campaña en la que intentará sacarse de encima el sanbenito de partido montaráz.
Y ahora que Vox tiene dinero, espacios publicitarios y derecho a debates (cosa que antes no tenía)... veremos como torean los verdes en plaza ajena.
De modo que los números - en mi opinión - bailarán un poco, pero mas o menos estaremos como ahora.
Así que habremos repetido unas elecciones para acabar mas o menos igual que ahora.
Y no importa, porque como en España nos sobra el dinero... podemos emplearlo en estupideces y en que nuestro presidente vuele a todas partes.
De ningún modo Pedro (el inasequible al pacto) se hará responsable del estropicio. Ya verán ustedes como la culpa la tendrá - al final - un servidor y los demás votantes que, es justo reconocerlo, seguimos sin enterarnos que Pedro tienen que gobernar con doscientos diputados o nada.
Y, por supuesto, puede que me esté equivocando...
Errar es humano.
Y acertar casi divino.

domingo, 15 de septiembre de 2019

De buenos y malos

Una de las cosas que caracteriza a la izquierda española (y pienso que de todo el mundo) es la capacidad de derivar la responsabilidad de sus actos hacia terceras personas.
Y si esa tercera persona es un ente etéreo, mejor.
Viene estupendamente poder echar la culpa de nuestras acciones a la sociedad, al capitalismo, al calentamiento global o a la conjunción de los astros... porque así, envueltos en este fatalismo existencial, podemos hacer lo que nos dé la gana sin perder la condición de buenos.
Un progresista de pata negra defenderá a ultranza la estupidez esa de que el hombre nace bueno y la sociedad lo hace malo... no imaginaba Rousseau que sus mitos engendrarían una legión de memos, ya que si salpimentamos el análisis de los problemas reales con afirmaciones como ésta, cualquier cosa que digamos después resulta defendible.
El mecanismo funciona estupendamente, y convierte al verdugo en víctima y viceversa.
Durante mi juventud se pusieron de moda las películas en las que el protagonista era un “anti-héroe”. El objetivo de esas películas era que el espectador empatizáse con un ser que encarnaba uno o mas aspectos abyectos del comportamiento humano.
Las carteleras se llenaron de películas en las que el policía se diferenciaba del ladrón en que llevaba una placa en el bolsillo de la camisa… muchas de ellas mostraban un comportamiento mas humano en el ladrón que en el policía y mediante falacias sutilmente construidas, te llevaban a aceptar que “las circunstancias” conducían a un buen hombre a hacer cosas malas.
Y no voy a ser yo el que diga que las circunstancias pesan mucho en el comportamiento de los hombres, pero me niego a aceptar que lo justifiquen.
Ante una situación adversa siempre hay una o mas elecciones… y tome uno la que tome, siempre será bajo su absoluta y exclusiva responsabilidad.
Aceptar la responsabilidad de tus actos te lleva a diferenciar nítidamente entre los buenos y los malos.
Pero eso no es progresista.
Lo "progre" es ponerse del lado del malo.
Como el verdugo tiene que ser defendido, cuando éste comete una atrocidad es porque la víctima lo merecía.
Y cuando no queda muy claro porqué la víctima merece el castigo irracional que le inflige el verdugo, se recurre al “algo habrá hecho” que tan buenos resultados dio en los años de hierro para justificar - entre nuestra basura nacional - el genocidio etarra.
Un ejemplo de esta perversión generalizada del pensamiento es culpar a Europa de las crisis migratorias.
Cuando un señor de Mauritania se ve obligado a cruzar medio continente africano y un estrecho para escapar del islamismo radical (que suele ser el motor que les impulsa a salir por piernas), hay un responsable de su huida, pero no soy yo, será - si acaso - el Boko haram de turno.
Y como no soy el generador del problema, no soy el responsable de la solución... no nos equivoquemos.
Otra cosa es que debido a mi natural bondad y a una tradición cultural basada en Roma y la Cruz, intente aliviar el sufrimiento del evadido... pero lo hago sin obligación alguna.
De modo que si el evadido reacciona contra mi causándome un daño, no tengo ninguna, en ningún caso, obligación de asumir esa responsabilidad.
Cuando un grupo de MENAS cruza la linea roja y viola despiadadamente (que es la única manera que existe de violar) a una jovencita y posteriormente son capturados, lo que hay que hacer con ellos es deportarlos, sin complejos ni remordimientos… y en ningún caso, empatizar con ellos.
Y en cuanto a las subvenciones, otro tanto.
Partiendo de la base de que no tengo ninguna obligación de subvencionar vagos y maleantes, y que no soy responsable de vengan a mi casa, no tengo que tener ningún reparo en retirar las subvenciones que generosamente otorgo, a quienes demuestran no ser merecedores de ellas.
Y ya está.
La ayuda, como las becas, debe ir a quien la necesite y se la merezca… no caigamos en la trampa.
Empatizar con el malo es cometer una enorme injusticia sobre el que merece - precisamente - que se aplique la justicia.
Y hasta que erradiquemos la idea de que dispararse en un pie es progresista, no levantaremos cabeza.
Y necesitamos levantar cabeza.
¡Vaya si lo necesitamos!

sábado, 14 de septiembre de 2019

De culebrones y elecciones

Estoy ansioso por ver el próximo capítulo del culebrón de la investidura.
Los actores no son muy buenos, pero la trama es intrigante.
Y cuando digo que los actores no son muy buenos, lo que quiero decir es que ni para eso son buenos.
Son francamente malos... y se les ve el plumero a kilómetros.
Lo de Pablo Iglesias mendigando un gobierno de batiburrillo roza lo esperpéntico.
Y lo canta - además - en falsete... porque toda España, excepto él, se ha dado cuenta de que Pedro Sánchez (que es el único político español que ha forzado la repetición de unas elecciones en lo que va de democracia) está dispuesto a gastarse ese dinero que no es de nadie en que volvamos a votar.
Puede ser que nuestro presidente volador se crea lo que dice el CIS, o que tenga bien atada la maquinaria que cuenta los votos y lo del CIS solo sea un ejercicio de prospectiva forzada. Vamos, que lo del CIS sea simplemente para que no nos sorprendan los resultados... porque convendrán conmigo que ha tenido que llegar Pedro Sánchez a Moncloa para que las estadísticas pre-electorales se cumplan (algo que no ha pasado nunca hasta donde me alcanza la memoria).
La vergonzosa falta de dignidad de Pablo Iglesias puede deberse a que su movimiento bolivariano, que tanta pasta le ha costado a los chavistas y a los iraníes, está haciendo aguas y necesita buscar financiación alternativa. Financiación al estilo tradicional de la izquierda, que no es otra que la de meterle mano al bolsillo de los españoles.
Como en España el entramado político se basa en articular mecanismos para sustraer al erario el dinero que necesitan nuestros políticos para vivir como si hubiesen estudiado algo digno de un sueldo, todo el problema es ver cuanta gente (con o sin cerebro) ponen en las poltronas, comisiones, mesas y sillas.
Dice mi amigo Gonzalo, que de esto sabe un rato, que lo del voto es una cosa muy volátil y muy sujeto a la evolución de la actualidad, de los acontecimientos, de la percepción de la situación por parte de los votantes.
Y debe tener razón, porque de un tiempo a esta parte, salvo honrosas excepciones, todos los medios de comunicación están volcados en mostrarnos una realidad que haría palidecer a Orwell.
Me preocupa - por ejemplo - que hayamos vuelto a los brotes verdes zapateriles cuando toda Europa está atrincherándose para hacer frente a la recesión que se nos viene encima.
Me preocupa que las televisiones al completo estén abogando por un gobierno "progresista" que - como todos sabemos - son los menos adecuados para afrontar las crisis.
Me preocupa que - incluso en los medios de "derechas" - los tertulianos prefieran un gobierno de descerebrados a la ausencia de gobierno... quizá porque, como ya aventuré en otra divagación, nuestro sistema democrático tiene una dependencia excesiva del político de turno, en vez de tenerla de un cuerpo de funcionarios bien preparado.
Vale al respecto la apreciación que un amigo militar me hizo en el transcurso de una interesante conversación mantenida alrededor de una botella de un excelente Ribera del Duero... me dijo entonces que lo que salvaba al ejército es que era una maquinaria enorme y pesada, con engranajes lentos y a veces oxidados, y que ponerla a rodar era una tarea que llevaba mucho tiempo. Eso permitía a la institución sobrevivir a los iluminados que - de vez en cuando - llegaban cargados de soberbia e ideas peregrinas, pues entre que empezaban a ponerlas en marcha y se veían los primeros resultados pasaba tanto tiempo que los promotores ya estaban jubilados... y entonces a nadie le interesaba ya seguir con la mandanga y las aguas volvían silenciosamente a su cauce.
Es, me decía, virtud para iluminados y defecto para genios, pero partiendo de la base de que siempre hay mas iluminados que genios, el resultado no está tan mal.
Yo añoro para nuestra política una estructura similar.
Me encantaría disponer de un cuerpo de funcionarios preparado, prestigioso, vocacional (y por ende mal pagado), que sirviese de freno a las veleidades de nuestros ambiciosos y amorales políticos.
Pero eso no va a suceder mientras yo viva.
De modo que vayan ustedes pensando a quien van a votar en las próximas elecciones.
Y no se apuren si no sale lo que ustedes quieren, asuman que en unos elecciones entre porqueros y cochinos, ganan siempre los cochinos... simplemente porque son mas y piensan menos.

jueves, 12 de septiembre de 2019

Territorio Comanche

Tras muchos años y muchos, muchos millones de euros, el sueño separatista sigue siendo la pesadilla que se da de bruces con la realidad.
La capacidad de convocatoria de los nazis de la estelada va perdiendo fuelle... y basta con que un valiente se suba a un balcón con un aparato de música y el Himno Nacional para que el aquelarre quede reducido a esta anécdota.
Los cuervos que con tanto mimo cría Torra, han intentado ayer asaltar el parlamento catalán, tirando adoquines y bengalas sin que - hasta ahora - se hayan producido detenciones... también es cierto que las noticias que tenemos es que eran un centenar de orangutanes, nada que una buena carga policial no pueda reconducir al zoologico.
A los que pusieron el Himno de todos los españoles durante la celebración de la derrota austracista les va a caer la del pulpo, no lo duden.
Porque Cataluña es ese lugar de España en el que se puede pitar al Himno Nacional, quemar retratos del Rey de España y amenazar de muerte a los representantes de los partidos políticos que no comulgan con el nazismo separatista, al amparo - siempre - de la Libertad de Expresión... libertad que no ampara, por lo visto,  al que pone el Himno de España.
Barcelona es ese lugar en el que los manteros campan a sus anchas, los MENAS marroquíes se dedican a robar (generalmente con violencia) a los turistas y a violar en manada a las jovencitas sin que se vea reacción alguna... reacción como la que pudimos presenciar contra los que pusieron el Himno Nacional a quienes les cortaron la luz de la habitación y expulsaron del hotel (de la cadena NH, por si quiere usted elegir un hotel en Barcelona donde se respeten las libertades civiles).
La movilización de cientos (sic) de autobuses, pagados con nuestros impuestos, no consiguió el efecto deseado.
Las imágenes aéreas de TV3 mostraban una concentración de gente muy por debajo de lo esperado... con enormes claros en la manifestación que, tirando por lo alto, no llegaría al medio millón de personas.
Y no digo yo que medio millón de personas no sean muchas, pero frente a seis millones de catalanes y cincuenta millones de españoles, no parecen gran cosa... aunque tengan literalmente secuestrada a Cataluña.
Tienen el dinero, la educación, los medios de comunicación, la policía... llevan cuarenta años dando la matraca y sólo han conseguido movilizar a medio millón de paletos.
Y esa es la verdad.
Esa su autoridad.
Ese su apoyo y legitimidad.
Pero aunque fuesen seis millones, no pueden hacerse con una parte de España sin contar con los demás españoles.
Siempre serán minoría.
A ver si se enteran Pedro y Pablo y dejan de tratarlos como a iguales... porque no lo son.
Hasta Santiago Abascal tiene mas respaldo que Torra.
Son una enorme caterva de cansinos.
Y no tienen razón.
Sólo un inmenso e incomprensible odio que ya ha convertido Cataluña en territorio Comanche.