domingo, 4 de diciembre de 2016

Santa Bárbara de los artilleros



Para batir al pérfido tirano,

dame en honor de aquestas oraciones,

constancia, ardor, espíritu cristiano

y dame, sobre todo, municiones,

un ojo regular y buena mano.

¡Que yo haré lo demás con mis cañones!

(anónimo)

sábado, 3 de diciembre de 2016

Fernando "el boicoteado"

Ese director de cine que dice que no se ha sentido español “ni un minuto de su vida” está ahora muy asombrado de que su última película esté siendo un fracaso comercial, y anda llorando de tele en tele – en los programas canallas de las cadenas progres – diciendo que “los fachas” le han hecho un boicot.
Yo no tengo noticia de que haya habido manifestaciones delante de las salas de cine, escraches o piquetes violentos impidiendo que la gente vaya a ver la película… si “los fachas” le han boicoteado, ha sido tan discretamente que no nos hemos enterado.
Es cierto que en “las redes sociales” lo han puesto “a escurrir”, pero “las redes sociales” son así.
Si tu cuando vas a recoger un premio que te dan los españoles te dedicas a menospreciarlos mientras recoges “la pasta”, lo normal es que algunos españoles se mosqueen contigo. ¿o no?
Y si se mosquean contigo, pudiera pasar que dejasen de sentir la necesidad de ver tus películas, y –ya que estamos – poner algunos comentarios en esas “redes sociales” donde cada uno dice lo que le pasa por cabeza (generalmente sin meditarlo demasiado).
Lo que está claro es que Fernandito, antes que admitir que su muy subvencionada película es una birria (algo que su evidente soberbia le impide aceptar), recurrirá a todo tipo de justificaciones “conspiranoicas” y explicaciones esotéricas.
Y lo que pasa es que tu película, Fernando, es “más de lo mismo”.
Es otra arroba más de la misma basura con la que el “cine español” – subvención tras subvención – apesta nuestras salas de cine... y esa es la causa – lo admitas o no - de que la gente no vaya a verla.
Si no me equivoco “Los últimos de Filipinas” pasará por calvario similar… y no será porque tenga malos actores, será – casi seguro – porque el guión es la misma basura de siempre. Porque en vuestras manos de señoritos resentidos, de pijoprogres de todo a cien, cualquier cosa de la que pudiera enorgullecerse un español se convierte en un cubo de inmundicias.
Pero no te preocupes Fernandito… no te faltará una nueva subvención para que hagas otra basurita de esas que será – nuevamente – un fracaso… y lo será – una vez más – porque “los fachas” te boicotean.
Porque a la vista está que en España “los fachas” son muchísimos y tiene mucho predicamento.
Por eso estamos donde estamos.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Un minutito de silencio

Me he levantado esta mañana oyendo por la radio la noticia de la muerte de Fidel Castro.

Fidel se sublevó para evitar que Cuba fuera "el burdel de América" (de los USA) y, a la postre, consiguió - después de echar de Cuba a cientos de miles de cubanos y asesinar a otros tantos (aún estamos faltos de inventario), que Cuba fuese el burdel de Europa.

Si bien la prostitución está perseguida en Cuba (como la homosexualidad), lo cierto es que no resulta difícil encontrar testimonios de turistas que viajaban a la isla para satisfacer sus instintos a un precio irrisorio. Cosas de la miseria.

Fidel, además, llenó durante años de "asesores" el cinturón africano. Anduvo "moviendo la caja de los ratones" en la Guerra Fría y recibió del Comunismo Soviético mas rancio toda clase de subvenciones y parabienes.

Como buen dictador de izquierdas muere multimillonario (el y su abundante familia) dejando tras de sí un país en ruinas que - lentamente - tendrá que ir superando en las próximas décadas  la maldición de haber pertenecido a la empobrecedora órbita marxista.

Ahora, los que no quisieron guardar un minutito de silencio por la muerte de Rita Barberá, harán toda clase de aspavientos para manifestar su adhesión al criminal recién fallecido.

Que Dios le perdone el mal que hizo... yo sé de mucha gente que - lejos de su Patria - hoy brindará por la muerte del ultimo (esperemos) dictador comunista del planeta.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Haters

Los sajones tienen un término para designar a esos individuos que parece que se han desayunado con un litro de vinagre.
Los “haters”, que podríamos traducir como “odiadores”, son esos individuos cuya actitud ante la vida es de abierta beligerancia. Odian aquello que odian de una forma visceral y lo demás lo contemplan con cinismo, envidia o escepticismo… son, como decía mi abuela “la alegría de la huerta”.
El hecho de que el odio es el sentimiento mas deplorable que puede albergar un ser humano, convierte al hater - sin lugar a dudas - el escalón mas bajo de la humanidad.
Esta incapacidad de mostrar empatía del hater, suele ir acompañada de una insuficiencia intelectual grave. Normalmente los haters tienen una formación mas que deficiente en muchas materias, siendo la Historia la disciplina que menos dominan.
Los haters son el principal cliente de los populismos.
Dotados de una predisposición a canalizar sus frustraciones mediante la transferencia de culpa, siempre encuentran un responsable de su propia incapacidad. A veces es "el Capital” o “los ricos”, otras veces “la Casta”, en ocasiones “la Iglesia” o “los españoles” (excusa muy popular en Latinoamérica para evitar un análisis serio acerca de las causas que convierten a una Nación normal en un Estado fallido), etc
Se da mucho entre esa juventud “incontratable” que prefiere romper escaparates a hincar los codos para labrarse un futuro mas o menos digno.
Hoy, con el fallecimiento de Rita Barberá, nos hemos dado un baño de “haters”.
Internet, convertida en el basurero universal sobre el que retozan estos individuos, nos ha dado una muestra onerosa de la miseria que esconde el alma de algunos tarados.
Pero con eso y con todo, lo mas pasmoso es que el fenómeno “hater” haya entrado en las Instituciones. Esas entelequias que - según dicen - tienen como finalidad representar a nuestra sociedad.
El espectáculo de la izquierda radical (por ponerle un adjetivo) frente a la solicitud de un minuto de silencio por el fallecimiento de un “compañero de trabajo” que - les guste o no - ocupaba su puesto por los votos de la “gente”, no solo ha sido lamentable, sino que además a puesto en relieve la materia de la que están hechos estos miserables.
Lo cortés, dice el refrán, no quita lo valiente… pero aquí - en este colectivo - solo encontramos maleducados y cobardes.

domingo, 2 de octubre de 2016

El fin del bipartidismo

Una cosa es lo que ha pasado y otra lo que parece que ha pasado.
Pedro Sánchez, el empecinado, “stonewall” Sánchez (con el perdón de T. J. Jackson por la comparación), ha sido invitado a abandonar la dirección del PSOE.
En cualquier país que no estuviese compuesto por españoles, Pedrito el derrotado (dos veces) habría dimitido tras las segundas (e innecesarias) elecciones, ahorrándole a España el bochornoso espectáculo y al PSOE la fiesta de navajazos.
Cree la militancia que tras el movimiento de “los Barones” se esconde la intención de darle el gobierno al PP… y creo que se equivocan.
La realidad ha sido, según los hechos, que debido a su progresiva radicalización, el PSOE caminaba hacia su extinción… pues una cosa es el militante y otra el votante.
De esto se han dado cuenta “los Barones” que veían peligrar sus poltronas y sus cuotas de poder, observando como se pelaban las barbas de sus vecinos.
No ha sido pues el deseo de “dar gobernabilidad” lo que ha movido al ala “conservadora”, ha sido el instinto de supervivencia.
Dicho de otro modo, no lo han echado para que gobierne Rajoy, lo han echado para que no los fagocite Podemos.
Prueba del interés que tenía Pablo Iglesias (mucho mas sibilino que el guaperas) en la permanencia de Sánchez como Secretario General del PSOE es que le ha faltado tiempo para mandar militantes a Ferraz en apoyo del “no es no”.
Porque como decía Maquiavelo, la felicidad del príncipe es que en el estado contiguo gobierne un idiota (traducción libre del que suscribe)… y el “estado contiguo” de Podemos es el PSOE, que es, además, el único caladero de votos que le queda.
Entre las falacias que hemos tenido que escuchar en boca de “la nueva política” brilla con luz propia esa de que en España se había acabado con el “bipardismo”, dando a entender que se abría una nueva era de concordia, pactos y regeneración... y ya hemos visto en que consiste el fin del bipartidismo: por un lado el PP y por otro lado los demás.
Carlistas e Isabelinos, Conservadores y Liberales, Patriotas y Afrancesados, Monárquicos y Republicanos… el español es genéticamente bipartidista y por mucho que lo vistan de limpio, el patán que llevamos dentro acaba siempre saliendo a relucir.
Viene esta reflexión a colación de ese razonamiento tan difundido por la izquierda según el cual “el pueblo” (o sea ellos) es mayoría frente a los “corruptos” (los que no son ellos) pero que por alguna extraña razón, los “corruptos” acaban siempre gobernando. La aritmética que les ha beneficiado durante la mayor parte de la democracia, deja de ser válida en el momento en que deja de beneficiarles.
El truco está en considerar que el voto del PACMA, de la CUP, de MAREAS o de esa asociación tramposa de partidillos que es PODEMOS, es el mismo “en esencia” que el que emite el votante del PSOE… cuando lo único que une a todos esos partidillos (muchos de los cuales no pasarían el filtro d´hont) es el odio irracional a la derecha y la firme determinación de evitar que gobierne (¿podríamos llamar a esto bipartidismo?).
Los partidos de la izquierda no coinciden en sus planteamientos, sus programas, sus intenciones ni sus votantes, pero a efectos de gobernar, son lo mismo.
De este modo el partido que con un único programa y un votante claramente identificable ha sacado 135 escaños, no está “legitimado” para gobernar, mientras que Pedro Sánchez con un único programa, un votante claramente identificable y 85 diputados, por lo visto, si está “legitimado” para gobernar… como diría un valenciano: de traca.
No simpatizo con Mariano, pero me molesta ver en la izquierda española aflorar un rechazo a este juego democrático “que nos hemos dado”, eso sí, únicamente cuando pierden las elecciones.
Y me asombra que al referirse a los votantes del PP hablen de “corruptos” aquellos que suman entre partidos, gobiernos y sindicatos casos de corrupción para parar un tren de mercancías.
Pero ya se sabe, la izquierda, haga lo que haga, estará bien hecho.

domingo, 14 de agosto de 2016

Canalizando el odio

El odio, aunque esté mas o menos justificado, es un sentimiento irracional y envilecedor.
La mayor aportación del cristianismo a la humanidad es – sin duda – la superación del “ojo por ojo, diente por diente...” que, hasta hace dos mil años, era una ley implícita.
Es el odio un sentimiento poderoso que mueve al delito, al crimen o a la injusticia… que nubla el entendimiento y nos hace irreconocibles ante nosotros mismos.
Por odio se han cometido todos los genocidios de la historia.
Por odio el ISLAM se ha convertido en un serio problema para los musulmanes y por ende, para la humanidad entera.
Por odio, las sociedades se fraccionan, se enfrentan, se aniquilan.
Y lo peor que tiene el odio es que si bien es sencillo dejarlo aflorar, reprimirlo es muy difícil; porque para ser capaz de reprimir tu odio hay que estar dotado de una formación intelectual y espiritual básica… cuanto mas bajo es el nivel intelectual o espiritual del individuo, mas fácil es dejarse acunar en brazos del odio.
El odio es uno de esos sentimientos que afloran desde abajo, desde las entrañas… es atávico, irracional, muy poderoso, y en la España miserable y asilvestrada que nos ha tocado vivir, es un sentimiento que da votos.
Hay una relación directa entre el modelo educativo de las últimas décadas, la evolución del ocio social, la generalización de la telebasura y el crecimiento generalizado del odio.
Al vaciar a la juventud capacidad intelectual, de ocio constructivo y bombardearlo con basura mediática día y noche, hemos creado una juventud que no lee, apenas escribe sin cometer faltas de ortografía, desconoce los hechos de su historia (incluso la mas reciente) y carece de cualquier aspiración espiritual sea esta religiosa o – simplemente – fruto de la mas elemental ambición por perfeccionarse como hombre.
Eruditos en fútbol y marcas de licores, los jóvenes ocupan su tiempo libre (durante maratonianas jornadas nocturnas) en emborracharse, oír música a muchos decibelios y charlar de fruslerías… "il dolce fare niente".
Cuando la naturaleza les pide ir un poco mas allá, crecer, madurar, aspirar a algo que no se sirva en un vaso con dos hielos, los jóvenes encuentran ideologías especializadas en canalizar el odio.
El odio de clases (ahora castas), el odio a los toreros, a la religión (sólo la católica), a España, a los hinchas del “depor”… una enorme maquinaria creada para obtener masas de “zombies” con derecho a voto.
Deriva entonces el voto hacia el que odia con mas saña, al mas irracional, a mas ridículo.
Los argumentos se tornan insultos, las propuestas astracanadas, la visión de la nueva sociedad se fundamenta exclusivamente en la expulsión, cuando no el exterminio, de tal “casta” o de tal grupo… aunque se hunda España.
Contaba mi padre que el inicio de la guerra civil le cogió en Torredembarra con trece años de edad y que, al acudir a la plaza de la iglesia, se encontró con unos “intelectuales” que fusil en mano estaban incendiando el templo… uno de ellos repetía en voz alta – a modo de consigna – que “había que terminar con la raza latina”, en evidente alusión a los que decían la misa en latín… Odio y ausencia de intelecto: el cóctel perfecto.
Contemplo con horror como la “crisis” ha elevado en España la tensión umbral del odio hasta niveles insoportables.
Nuestros políticos, muestra selecta de la sociedad que los elije, son cada vez menos capaces de sobreponerse a sus irracionales manías, a sus odios atávicos, a sus carencias intelectuales… Ese “No es no” y los pactos bipartitos, tripartitos o pentapartitos para echar – como sea – al PP de un gobierno que (a fin de cuentas) le ha proporcionado ser la lista mas votada, encierra una firme decisión de expulsar, erradicar, aniquilar socialmente a una numerosa parte de la sociedad.
Encierra el deseo de eliminar políticamente a nada menos que un tercio de España.
Pero lo malo del extermino político es que es la antesala del exterminio físico.
Y ando pensando en ello con mucha preocupación, porque, sin proponérmelo, me veo convertido en miembro de la “raza latina”.

jueves, 30 de junio de 2016

¿Batacazo?

Podemos no es un partido político.
No tiene un discurso único porque está compuesto por una miríada de grupúsculos – mas o menos  radicales - que, tradicionalmente, eran filtrados por la ley del 5%.
Su discurso en Cataluña es diferente a su discurso en Andalucía… y es así porque no son un partido político.
Como son mas listos que nadie, acceden a las instituciones como coalición de taifas, pero a la hora de recibir las subvenciones quieren hacerlo como partidos independientes…
Desde el 15 M, aprovechando el descontento generalizado, la crisis económica y el apoyo incomprensible de tres cadenas de televisión, han hecho creer a una parte de los españoles que eran un partido “transversal”, es decir, donde cabe “todo el mundo”… siendo esta la primera y mayor de sus mentiras.
Aupados en la aterradora ignorancia del pueblo español, han hecho creer a mucha gente que un individuo que se declara amigo de Maduro, admirador de Lenin y del “Che” Guevara y que se mueve como pez en el agua en el mundillo “antisistema”, del que procede y al que sirve… ¡¡es un social-democrata!!.
En las anteriores elecciones, canalizando el odio y las neuras de los españoles de a pie, consiguieron un resultado electoral sorprendente… pero como “por sus actos los conoceréis”, en estas se han dado el batacazo.
¿Batacazo?, no tal.
De hecho han mantenido (con un millón de votos menos) los mismos diputados que consiguieron la vez anterior, algo que pone de manifiesto que nuestra ley electoral es una basura… pues si perder un millón de votantes no tiene efecto en la representación parlamentaria es que algo estamos haciendo mal.
¿Quienes se han ido de “podemos” esta vez?… en mi opinión, se han quitado de en medio el millón largo de engañados que, la vez anterior, se tragaron lo de la “nueva política”, lo de la “lucha contra la corrupción”, lo del discurso populista de la Patria, el Pan y la Justicia que – a la postre y a los ayuntamientos “podemitas” me remito – era mentira.
Porque una cosa es predicar el odio y otra dar trigo.
¿Y que nos ha quedado de todo esto?
Para mi, lo mas importante, es que la gente va dándose cuenta del palo que tocan.
Hemos visto como las redes sociales, esa herramienta que maneja Podemos con maestría en su propio beneficio, se ha llenado de insultos y amenazas a los que (¡oh!, sorpresa) no han querido votarles.
Las hieles del fracaso han quitado caretas a diestro y siniestro y nos los han mostrado como lo que son: unos pijos malcriados y violentos… unos chulos de barraca.
Unos chulos de barraca, pijos malcriados y violentos, cuyo sectarismo les impide aceptar que la voluntad popular no siempre coincide con sus propios deseos… y que España, la España del “Gran Hermano”, prefiere padecer los efectos de la corrupción política a la escasez de alimentos inmersos en un régimen liberticida.
Llevado a extremos, prefiere el modelo Mejicano al Venezolano.
Aliarse con Izquierda Unida les ha ido mal… pero si no hubiesen ido en coalición con ellos, habrían perdido un montón de escaños.
Cuesta digerirlo ¿verdad Pablo?.

jueves, 24 de marzo de 2016

El discurso oficial

Resulta curioso constatar como las utopías siguen dominando el imaginario popular.
Que con dieciocho años uno sea utópico tiene cierta explicación, que eso suceda cuando ya tienes mas de cuarenta, es ridículo.
Si además la utopía pertenece al género criminal, es decir, de las que pretenden implantar modelos sociales que en el siglo XX ya le han costado a la humanidad alrededor de cien millones de muertos, mostrarse partidario de ellas no sólo es un ejercicio de ridiculez, es además una irresponsabilidad.
Y sin ser expresamente utópico, también se puede mantener la actitud del escepticismo correcto… una pose muy en boga por estos lares.
Este escepticismo dirigido por la corrección (política), consiste en asimilar sin proceso digestivo previo una buena parte de las simplezas malintencionadas con la que los populismos modernos quieren dinamitar nuestras sociedades.
De este modo uno se cree sólo las informaciones que se adaptan a esa colección de simplezas de taberna que cimentan el estado de "pureza progresista" que le permite a uno sentirse bueno y digno de la sociedad circundante.
La empatía con el ISLAM es una de ellas.
Yo no voy a decir – Dios me libre – que los musulmanes son malos… de hecho, no puedo decirlo porque mi credo cristiano me obliga a reconocer en todo ser humano un hijo de Dios. Si bien hace unos cuantos siglos, la postura oficial de la iglesia era otra, la evolución del pensamiento cristiano nos ha llevado a una interpretación de la fe basada en la caridad (caritas=amor) y en el reconocimiento del “prójimo” como un igual, no como un enemigo.
No obstante, en el pensamiento popular mayoritario, reflejado en las afirmaciones que hacen muchos de los que dejaron de ir a misa tras su primera (y posiblemente única) comunión, persiste la idea de que aunque “el discurso oficial” de la Iglesia Católica sea este, carece de valor, porque los hechos son otros.
No se aplica este mismo escepticismo al ISLAM donde ni siquiera “el discurso oficial” es ese… donde se habla de “infieles” y de “guerra santa”, donde de ninguna manera, un cristiano es igual a un musulmán… y donde – desgraciadamente – los hechos son de una evidencia incuestionable.
Tampoco se aplica el escepticismo frente al “discurso oficial” de los regímenes marxistas o filomarxistas, donde la implantación de sociedades justas pasa por enterrar en fosas comunes a una importante parte de la población (los “malos”) y encarcelar a otro porcentaje de la misma por “disidencia” con el mentado discurso.
Por supuesto que la intervención del hombre en cualquier agrupamiento social, aporta su dosis de miseria y corrupción… inevitable porque los agrupamientos sociales se hacen con hombres, y en ello la Iglesia no es una excepción.
En favor de la Iglesia diré que además de hacer cosas malas, también hay en su seno gente (bastante si hemos de ser justos) que hacen cosas buenas.
Algunos de sus miembros – por ejemplo - se quedan a bregar con el Évola cuando todos los demás solidarios salen por patas... o se quedan en los hospitales africanos atendiendo al personal mientras llegan los islamistas (musulmanes) de turno para degollarlos a ellos y a sus enfermos que paradójicamente, suelen ser también musulmanes.
Los comedores sociales – con honrosas excepciones – se financian con la famosa “X” que los cristianos (y otros que no lo son) ponen en su declaración de la renta… las “instituciones oficiales” financian poquito y la “izquierda solidaria” en el poder, no sólo no financian sino que – en cuanto pueden – desvían el dinero a otros colectivos cuya acción social se centra mas en la “concienciación” o en "dar visibilidad" que en paliar las necesidades de los desheredados.
No obstante, el rasero con el que se juzga a unos, es muy distinto al que usa para machacar a los otros, y eso es algo que me parece profundamente injusto.
Y en cuanto al “discurso oficial”, es necesario admitir que todos los colectivos tienen “discursos oficiales”… y que lo correcto, es juzgar a los colectivos por sus discursos. Básicamente porque la gente se adhiere a los colectivos en base a esos discursos… y luego interviene – claro está - la miseria humana, pero eso es algo a lo que no escapa colectivo alguno.
A la hora de juzgar la conveniencia o no de que se implanten en nuestro suelo colectivos de corte islámico hay que ir a sus “discursos” y admitir que cuando el “discurso” es perverso el colectivo no debe ser asimilado.
Y todo ello ha de hacerse teniendo en cuenta que, mientras en la Iglesia Católica hay un discurso único, en el mundo islámico hay montones de ellos… tantos como imanes o escuelas coránicas.
Mismo rasero, igual juicio.
Al final, como siempre, topamos con un problema de honestidad intelectual… algo que el pueblo español perdió hace mucho tiempo.

jueves, 18 de febrero de 2016

De todos nosotros...

En resumen…
El PP acosado por la corrupción y (sospecho) una campaña de los medios de comunicación para hacerla visible mientras ocultan las detenciones e imputaciones de los cargos del PSOE, sindicatos… (que no son pocas).
Los Pujol, Mas, convergentes y  esquerranos podridos y de acreditada falta de escrúpulos a la hora de manejar el “dinero público” en sus casitas sin que la fiscalía o la esperpéntica justicia catalana actúe.
Ada Colau sufragando padrenuestros blasfemos, Rita Maestre compareciendo – ante la indignación de la izquierda – frente a el juez que (ya veremos si) la va a juzgar por asaltar semidesnuda una capilla en plena misa… delitos disfrazados de “libertad de expresión”.
Los nazis catalanes cada vez mas envalentonados dando la matraca anticonstitucional (ley de leyes) sin entrar en la cárcel.
Los nazis vascos sumándose a la fiesta.
Pedro el guapo intentando cambiar un sistema de bipartidismo por el coño (con perdón) de la Bernarda a golpe de pactos.
Pablo Iglesias – ya sin careta – haciendo por implantar un régimen bolivariano en España con el apoyo de los becerros.
Mariano, no sabe, no responde…
Si no hay nuevas elecciones, mal. 
Si hay nuevas elecciones puede que peor.
Yo no se ustedes, pero yo tengo la sensación de que esto va a dar un petacazo por alguna parte… y  - si eso sucede - la certeza de que las bofetadas voy a llevármelas yo.
Como dijo Estanislao Figueras antes de salir huyendo a Francia: “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”.

domingo, 17 de enero de 2016

La voluntad popular

Pedro el guapo ha cedido “prestados” cuatro senadores a los independentistas para que puedan formar “grupo”.
No me entra en la cabeza que un senador se pueda “ceder” como el que presta una corbata a un colega para que asista a una fiesta, pero si el préstamo es – además - para obtener una representatividad política que el pueblo soberano a negado a los prestatarios, lo entiendo todavía menos.
¿Los señores que votaron a esos senadores del PSOE sabían que estaban dándole su voto a la Esquerra o a Convergencia?
Yo creo que no.
De modo que cuando Pedrito el bello hace tamaña fechoría, lo que está haciendo – básicamente – es pasarse la voluntad popular por forro de sus ambiciones.
Y el problema está en eso.
Nuestra clase política va a su bola y administra los votos obtenidos como si fuese su propio patrimonio.
Lo hizo Rajoy el silente cuando dilapidó su mayoría absoluta, y lo hace Pedro el inconsistente cuando administra el peor resultado electoral que el PSOE ha tenido nunca.
No todos nuestros políticas son iguales, unos son incontestablemente peores que otros, pero – en general – lo que hay es para echarse a llorar.
En España la voluntad popular – por mor del “sistema” y la calidad del personal - es un hecho al margen de la política.

jueves, 14 de enero de 2016

Ducha y corbata

Desde pequeño he podido constatar la animadversión ideológica que la izquierda radical (por ponerle un adjetivo a la izquierda) tiene hacia la chaqueta y la corbata y, en muchas ocasiones, al agua y el jabón.
Si bien hace un siglo disponer de un traje en condiciones era algo que no estaba al alcance de cualquiera, desde hace ya muchos años eso no es así… la irrupción del “pret-a-porter” ha obrado el milagro. 
De hecho, vestir como un mendigo o como un leñador de Canadá es mucho mas caro que llevar el tradicional traje con corbata… otra cosa es que uno parezca un fantoche o que tenga un gusto atroz para combinar camisas y corbatas, pero la excusa de precio (dense una vuelta por Primark) ya no existe.
Sucede además que la indumentaria tiene un significado social.
Cuando se acude a una fiesta, a una boda o a un acto relevante, lo correcto es que uno vista de forma adecuada, es decir, un poco mas “elegante” que cuando se va a ver el futbol en un bar.
Lo mismo sucede cuando se va a alguna parte “en representación de”… por deferencia a los representados, el representante debe esmerarse en cuidar su higiene y su indumentaria. Es una cuestión de respeto.
Por eso, cuando veo a nuestros diputados (generalmente de izquierda bolivariana, maoísta, neoestalinista o – directamente - ácrata) aparecer por el Congreso en bicicleta, vestidos de ir al Carrefour y con aspecto de no haber visto una ducha en tres días, no me queda otra que concluir que su desaliñado aspecto se debe a algún complejo ideológico o a alguna declaración de principios relacionada con los palominos de los gallumbos.
En cualquier caso, esos representantes del pueblo español (que lo son aunque no entiendan lo que ello significa) deberían, por respeto a sus votantes y al sueldazo que se les paga, pasarse por el Corte Inglés y hacerse con un par de equipamientos acordes a la “dignidad” del cargo que detentan.
El espectáculo lamentable que dieron estos populistas hipócritas, convirtiendo la Cámara Baja en el Rastro un viernes por la tarde, pone de vistoso manifiesto la clase de mendrugos impresentables que el pueblo soberano ha “decidido” que hay poner al frente de su destino.
Poner al frente de los designios del Estado a un pollo que no sabe hacerse el nudo de la corbata o que parece que acaba de bajarse de un andamio, no puede traer nada bueno… porque si son así en lo pequeño, ¿cómo serán en lo grande?

sábado, 9 de enero de 2016

Los violadores de Mahoma

No es la primera vez que escucho que a una “occidental” la acorralan y violan un grupo de valientes musulmanes durante un evento multitudinario.
Amparados en la masa, estos bastardos del Corán, aprovechan el descontrol para saciar sus instintos mas bajos con lo que para ellos, y para la mayor parte de los musulmanes es un ser humano de segundo orden.
Y quiero hacer hincapié en que “para la mayor parte” de los musulmanes la mujer es un ente que vale – exactamente – la mitad que un hombre. 
Incluso los musulmanes moderados y civilizados aceptan de buen grado todos esos usos que obligan a la mujer a permanecer apartadas de los hombres, a llevar velo o cualquier otra prenda que cubra la melena, y consideran que la igualdad que se propugna en occidente es una costumbre nefasta.
La mujer en el mundo islámico son los negros de Alabama a finales del siglo XIX, entes sin derechos y sujetos a la propiedad de sus dueños.
Educadas en ello desde pequeñas, las mujeres interiorizan su condición y sobreviven (algunas mejor que otras) en unas sociedades adulteradas por la irracionalidad coránica.
Los emigrantes procedentes de países islámicos, vienen a Occidente a mejorar sus condiciones de vida y a esquilmar las ayudas que los distintos países de Europa diseñaron para atender las necesidades de los europeos, desestabilizando el equilibrio social y reclamando derechos y subvenciones que en sus países de origen – simplemente – no existen.
Lejos de integrarse, crean estados propios dentro del estado que los acoge… se rigen por sus estrafalarias leyes coránicas y presionan a los que desean abandonar las costumbres medievales de sus taifas de origen.
Y no hay que darle vueltas. 
La inmigración no es ni buena ni mala, es un hecho inevitable… pero como todo hecho inevitable tiene repercusiones buenas y malas.
Tenemos la obligación de potenciar las buenas y minimizar las malas.
¿Y como lo hacemos?
Yo lo tengo muy claro: controlando la inmigración tanto en cantidad como en calidad.
Lo de la calidad creo que es indiscutible. En ninguna parte dice que sea obligación de las democracias occidentales hacerse cargo de la basura que expulsan de los demás países… es decir, que tengamos obligación de mantener entre nosotros a violadores, delincuentes, psicópatas y otra suerte de tarados, coránicos o no coránicos, por el mero hecho de ser “refugiados” o “inmigrantes”.
Lo de la cantidad tiene mas detractores, pero como – siendo sensatos – es necesario admitir que aunque el porcentaje de indeseables en una muestra cualquiera sea el mismo siempre, el numero de indeseables aumenta con el crecimiento de la muestra.
Suponiendo que el porcentaje de islamistas radicales sea un 0,5% de la población musulmana (algo que no parece a priori un numero descabellado), si en nuestra vieja piel de toro contásemos con – por ejemplo - cien mil “fieles” al ISLAM, el numero de terroristas en potencia o de facto sería de 500, el equivalente a un batallón de infantería. 
Teniendo en cuenta que basta con que se reúnan doce hijos de puta para que París arda por los cuatro costados… pues ya me dirán ustedes.
O empezamos a quitarnos de encima la tontería y a aplicar mano dura donde hay que aplicarla o nos van a comer por las patas.
¿Tan difícil es entenderlo?

jueves, 7 de enero de 2016

Papel higiénico

Al cumplirse el primer aniversario del asesinato de los dibujantes del semanario “Charlie Hedbo”, el panfleto se ha descolgado con una portada (ofensiva como no puede ser de otra manera), en la que se muestra una representación de Dios a la carrera, con un subfusil a la espalda y manchas de sangre en la túnica… el titulo dice algo así como “El asesino sigue suelto”.
No voy a entrar a valorar lo que esta piara edita en su revista, pero si deseo hacer una reflexión acerca de cómo, para la izquierda descerebrada, el responsable directo de las matanzas es Dios… y ojo, que no estoy hablando de Alá, en cuyo nombre se vaciaron los cargadores de los kalasnikov que segaron la vida de esos desgraciados, hablo de Dios, el Dios de Israel, el Dios de los cristianos, el Dios de la mayoría católica francesa, que es a quien representan en la portada.
Admito que podría responsabilizarse a Alá (pobre Alá) que es quien – teóricamente – guiaba la mano de los musulmanes que cometieron la tropelía… quizá podrían haber caricaturizado a Mahoma, profeta, guía espiritual y modelo a seguir de los asesinos…  pero han optado por señalar a la primera persona de la Santísima Trinidad como responsable de los atentados. 
Y lo hacen así porque como todos los chulos de barraca, son unos cobardes… ofenden a quien saben que no va a defenderse, porque la comunidad cristiana, por mucho que le ofenda la portadita, no va a mandar a tres tarados con un fusil de asalto a lavar la afrenta.
El equipo de Charlie Hedbó es el paradigma de la mierda humana con la que tenemos que lidiar desde que el marxismo (esa ideología que ha inducido a cometer mas de cien millones de asesinatos) se implantó en las sociedades burguesas como “modelo” social… desde que se decidió que la responsabilidad de las propias miserias debían hacerse recaer siempre sobre terceros.
Abusan de la Libertad de Expresión interpretándola como el derecho a la ofensa… un derecho que – en una sociedad civilizada – no existe, o no debería existir.
Al final siempre termino reafirmándome en el hecho evidente de que yo nunca – ni de coña – soy o seré Charlie Hedbó… eso se lo dejo a los que no saben lo que dicen o – lo que es peor – a los que si lo saben.