jueves, 24 de mayo de 2012

futbol y pitos

Cierto intelectual de nuestra brillante clase política dijo una vez que los que votaban a la “derecha” eran unos “tontos de los cojones” (citado textualmente)...
Yo sólo te voy a llamar tonto del culo.
Eres un tonto del culo porque confundes la velocidad con el tocino.
Eres un tonto del culo porque te parece que un estadio de fútbol es el lugar adecuado para escupir tu bilis y tu miseria.
Eres un tonto del culo porque crees que venir a madrid a pitarle al himno de todos los españoles y a insultar al rey de España es algo encomiable.
Eres un tonto del culo porque te esfuerzas en afirmar que un insulto, una ofensa a los que sentimos algo por ese himno que vas a profanar con tu estupidez, es una muestra de libertad de expresión.
Eres un tonto del culo por convertir un evento deportivo, en una reivindicación soberanista.
Eres un tonto del culo y los que te amparan son a su vez unos tontos del culo... porque si España fuera un país como debe ser (mira a cualquiera de los que te rodéan) tu actitud sería castigada por la ley.
Eres sólo un tonto del culo porque como sabes que no va a pasar nada, te envalentonas, amparado en la masa de borregos que te acompaña.
Eres un tonto del culo.
Y si tuvieses cojones, te llamaría tonto de los cojones.

sábado, 19 de mayo de 2012

Negros nubarrones

España da asco.
Leo los titulares de los periódicos y siento una urgente necesidad de salir corriendo.
Económicamente estamos en la cuerda floja.
Moralmente en las catacumbas.
Y esto – según se dirime – no tiene visos de cambiar.
Yo incluso diría que no “puede” cambiar.
Y no puede cambiar porque los que podrían hacerlo cambiar no están por la labor.
Hace un par de días escuchaba a uno de esos economistas que hablan por la radio decir que el PP está haciendo bien las cosas, pero como la situación es apocalíptica, pues eso...
Vamos, que no salimos de esta ni ahorcándonos con nuestros propios cinturones.
Y alegrías, ni una.
Yo me daría por bien pagado si esta crisis diese al traste con la taifas, que en mi opinión son las verdaderas causantes de nuestros males.
Diecisiete “gobiernos” despilfarradores e ingobernables que impiden – de facto – cualquier recuperación económica.
Desmembradoras por definición, las autonomías son el cáncer que nos devora.
Mientras en Cataluña se cierran hospitales, las no-se-cuantas televisiones autonómicas gozan de una estupenda salud pese a ser deficitarias en extremo... algo que sólo se explica por los agujeros de nuestros bolsillos.
Bankia nos rebaña los ahorros, se come nuestros impuestos y ni MAFO ni RATO ingresan en prisión.
¿Han quemado los “indignados” el chalet de Zapatero?
Esto no tiene arreglo.
Porque esto solo se arregla de una manera.
Y usted, como yo, sabe perfectamente cual es.
Pero no se puede decir... la verdad es pecado cuando se dice en España.

domingo, 13 de mayo de 2012

Aniversario

Nunca he creído en los salvapatrias. Tras el discurso facilón y demagógico (valga la redundancia) de todos ellos, se esconden siempre intereses torticeros.
Tampoco me gusta la apropiación de causas. Que la izquierda berreona se declare “ecologista”, por ejemplo, no significa que los que no somos de izquierdas estemos por la destrucción de la naturaleza, tal como pretenden hacernos creer.
Me molesta la mentira salga de la boca que salga.
Me molesta la hipocresía independientemente de quien la practique.
Y sobre todo me molesta que digan que hacen las cosas en mi nombre, por mi bien, en mi representación... si quiero hacer algo lo haré yo mismo, gracias.
Así es el 15 M.
Dicen que hacen las cosas para defenderme, pero aparte de vociferar, sacar a la calle trapos de a tres colores y retar a la policía ¿que otra cosa hacen?
Dicen que defienden la democracia, pero solo aceptan opiniones de izquierdas o ultra-izquierda, sólo atacan al PP, a los medios de comunicación de derechas, a la Iglesia (a los peregrinos de las últimas Jornadas de la Juventud)... ¿que entienden estos tíos (y tías) por democracia?
Dicen que nos representan, pero en las últimas elecciones generales (que es donde se pelea lo de la representación) no han cosechado un sólo voto. ¿cómo pueden afirmar que sus acciones cuentan con mi aprobación?
Y dicen que yo no quiero una democracia, que estoy en contra de la educación para todos, que odio a los inmigrantes, que no quiero una sanidad universal, que pretendo destruir la naturaleza, que quiero imponer mi religión, que estoy a favor de oprimir a los trabajadores, que soy un “fascista”, al fin, porque no creo que lo que hacen sirva para nada, porque no me dejo “comer el coco” por sus consignas y porque dudo de sus buenas intenciones.
Dicen que otro mundo es posible... y en eso les doy la razón, si perseveramos lo suficiente llegaremos de la mano del 15 M a una república bananero-marxista tipo Cuba, con sus románticas boletas de racionamiento y sus periodistas disidentes en la cárcel.
Si algún indignado lee este artículo dirá que miento cuando afirmo que quieren una república bananera. Pero “esto” no va de lo que quieren los cabreados y sudorosos vociferantes que salen a la calle, va de lo que quiere el grupito de manipuladores profesionales que los jaléan... y esos si que lo tienen claro.
Los “indignados” son la pataleta de la sociedad del bienestar.
Son el resultado de años de ir perdiendo por el camino los valores que hacen grandes a los pueblos. Son el resultado de haber dejado la educación en manos de desaprensivos... de chusma más preocupada por adoctrinar al alumno, por hacer acción política, que por enseñarle a pensar.
Son el resultado de la coronación de lo cutre, la exaltación de lo feo, el triunfo de la mala educación, la implantación de lo obsceno.
Creen tener derechos pero carecen de deberes... son unos niñatos mimados por una sociedad estúpida.
No tienen trabajo, pero casi siempre es porque son incontratables, porque no saben hacer nada, porque cualquier cosa pisotea sus derechos laborales, porque no están dispuestos – al fin y al cabo – a trabajar. Y porque no pueden sobreponerse a sus prejuicios... ¿quién quiere un trabajador así?
Entre ellos hay muchos (yo conozco a algunos) que viven como auténticos pijos, en urbanizaciones a las que el abajo firmante, dado sus ingresos, no tiene acceso... cuyos padres – muchos de ellos socialistas – han estado trincando del erario los últimos dos lustros.
Son “anti-sistema” sin especificar el sistema al que se oponen...
¿Democracia real?... ¡con su pan se la coman!

domingo, 1 de abril de 2012

Huelgas y canallas

Terminada la payasada de las hordas memas, es hora de pararse un poco a reflexionar.
Yo, el 29, no vi al 84% de España en huelga... vi a los mamarrachos de siempre haciendo lo que hacen siempre... los “chuloputas” de los piquetes “informativos” amenazando a los comerciantes y a los que querían o tenían que ir a trabajar, a los cachorros del Che – palestina al cuello - rompiendo escaparates e incendiando “starbuks”, a los tontos de la banderita agrediendo a periodistas de los medios que no los jalean... lo de siempre.
Los anormales que mujen en estos aquelarres creen que todo el que tiene una empresa es Emilio Botín (el de “querido Emilio”), cuando la realidad en España es que los empresarios que tienen menos de diez trabajadores, no ganan millones de euros ni viajan a Cancún todos los fines de semana, son la “inmensa mayoría” de los “empresarios”.
Estos “empresarios” son los que se están hundiendo en la miseria por culpa de demagogos, ignorantes y sinvergüenzas... especie que España, lejos de estar en peligro de extinción, prolifera de una forma escandalosa.
El trabajador español dista mucho de ser modélico.
Como lo de trabajar poco y divertirse mucho lo lleva “el currante” en los genes, y para una parte nada despreciable de nuestra podrida sociedad, “darse de baja” con cualquier escusa, estén o no enfermos, no supone dilema moral alguno... las estafas a los empresarios y los fraudes a la Seguridad Social, que es esa cosa que nutre con “dinero de nadie”, están al orden del día.
¿Comete abusos el empresario?... unos si y otros no, pero todos, sin distinción, pagan la nómina... y para juzgar “el abuso”, habría que estudiar el tema con cuidado, porque bregar con según que borricos a los que no puedes despedir porque te cuesta un ojo de la cara, tiene también su cosa.
Y ahí está el tema, que en “estepaís” hay un numeroso grupo de “inempleables” que consideran que el empresario tiene la obligación de mantenerles hagan lo que hagan... y eso no es así en ningun país civilizado.
En cuanto a los Sindicatos de clase (de clase alta a juzgar por la vidorra que se dan sus dirigentes),decir tres cosas: la primera es que yo no sé porque se llama “agentes sociales” a unos impresentables que pueden declarar un nivel de trabajadores sindicados calificable como “de cachondeo” (entre los dos un 16% escaso), la segunda es que en este “sistema” que padecemos, pertenecer al grupo activo del “sindicato” es una forma de prosperar sin dar palo al agua y de adquirir prebendas, y la tercera es que no comprendo porqué hay que financiar a estos mamarrachos con el dinero de los que no pertenecemos ni perteneceremos nunca a su podrida asociación.
¿Creen que exagero?
El ayuntamiento de Madrid, hasta hace dos días, por poner un ejemplo, tenía casi cuatrocientos (398 para ser exactos) “representantes sindicales”, incluidos “liberados”... en “formación” se han estado embolsando entre UGT y CCOO cerca de tres mil millones de euros anuales y, desde que Zapatero llegó al poder, las subvenciones a estos jetas profesionales se han triplicado... de diez millones de euros (que ya me parece una burrada) a casi treinta millones (y hablo sólo de UGT y CCOO)...
Esto es de traca.
¿Y que es lo que hacen estos pollos?, porque cuando al abajo firmante le bajaron el sueldo entre un ocho y un diez por ciento, retirándole además un complemento que venía cobrando hasta entonces (una bajada lineal de trescientos euros “en mano”, sobre un sueldo de dos mil y poco), el tonto de los relojes y el listo de los cruceros no movieron un dedo... estaban muy ocupados “dándole cariño” a ZP... o tal vez es que el abajo firmante, como se afeita todos los días, no es un “trabajador”.
Los “antisistema”, que son aquellos que creen que el “sistema” tiene que arreglar sus miserables vidas sin que ellos pongan nada de su parte, se despacharon a gusto en Barcelona. Mucha prisa se han dado los pijo-progres de UGT y CCOO en desvincular la “huelga” de los actos vandálicos, pero lo cierto es que yo no he visto ninguna “huelga” organizada por estos jetas que no termine así.
Ya está bien.
Estos sindicatos de gamberros y delincuentes están de mas...
A ver si Mariano tiene lo que hay que tener y les da lo que se merecen, es decir, nada de nada.
Que se financien vendiendo la colección de relojes de su jefe.