Queriot era un pueblecito al sur de Hebrón, en Juda.
Aunque no está confirmado, se cree que el término Iscariote deriva del hebreo "îsh Qeriyyôth", que significa "hombre de Queriot".
Los discípulos de Jesús eran mayoritariamente de Galilea, lo que justificaría que a Judas se le denominase de tal manera para diferenciarlo de Judas Tadeo.
Se sabe poco de Judas Iscariote.
Hay una leyenda medieval que narra una vida tragica antes de ser parte de los doce, la tragedia incluía un fratricidio, un parricidio y un incesto (ahí es nada), pero no deja de ser una leyenda.
Si nos atenemos a lo que narran los evangelistas, los hechos que conocemos de él es que era poco escrupuloso con el dinero ("Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dinero, sustraía de lo que se echaba en ella." Juan 12:6), y que en un momento dado empezó a conspirar par entregar a Jesús al Sanedrín ("Entonces uno de los doce, llamado Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle." Mateo 26 14-16).
La traición se produjo con un beso en el Huerto de Getsemaní.
Judas, que venía con los que tenían que prender a Jesús de Nazaret, eligió esta forma de saludo para señalarles a quien tenían que arrestar... de ahí que "el beso de Judas" quede para la posteridad como paradigma de hipocresía, como gesto amistoso que oculta una traición.
En la novela negra, los mafiosos marcan así a quienes tienen que matar, pero eso tampoco está probado en la realidad.
De hecho, el beso que dicen que Toto Riina (jefe a la sazón de la Mafia Siciliana) que era - dicho sea de paso - un animal de aqui te espero, dio a Giulio Andreotti (siempre según Baldasarre Maggio, un arrepentido de la Mafia) fue un gesto de reconocimiento, de hermandad... y fue una de las cosas que llevó a Giulio a los tribunales.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, besos aparte, el comportamiento de Judas pasó a la posteridad como paradigma de la traición, y Judas Iscariote como arquetipo de traidor.
No sabemos a ciencia cierta que impulsó a Judas a la traición, pues treinta monedas de plata parecen - a priori - poca recompensa por entregar al Hijo de Dios... algo más habría.
De Judas no puedo contarles más.
Pero de otro que yo me sé, puedo contarles que su recompensa han sido diez escaños: los que suman Bildu y el PNV.
Y que en España, el "hombre de Queriot" se ha reencarnado en "el hijo de Sancho".
viernes, 2 de agosto de 2019
Seguridad y progreso
Soy de esas personas temerosas de Dios y de la Ley... creo que el peor delito que he cometido en vida terminó en una multa y tres puntos de carnet. No crean que puse en peligro a nadie, era domingo y circulé por una calle de tres carriles completamente vacía (tengo la foto) a la escalofriante velocidad de 60 kilómetros por hora cuando, es verdad, había que hacerlo a 40 kilómetros por hora.
Eso y alguna multa de aparcamiento jalonan mi currículo delincuencial.
Cuando viajo en coche intento no sobrepasar la velocidad permitida y procuro siempre conservar una prudente distancia de seguridad con el coche que me precede... lo de la distancia al coche precedente lo hago por respeto al prójimo, lo de la velocidad por miedo a la multa.
Digamos, como resumen, que tengo una nula tendencia a saltarme la ley, de modo que cuando endurecen las sanciones contra los que conducen bajo los efectos de sustancias psicotrópicas, no me doy por aludido.
Si ahora mismo se promulgase una ley según la cual al atracador pillado "in fraganti" se le atase a una farola y se le propinasen doscientos latigazos, me afectaría poco... poco o nada porque - se lo aseguro - no me veo atracando a nadie por la calle.
Con esto quiero decir que la dureza de las sanciones que se imponen por saltarse la ley solamente afectan a los que se saltan la ley.
De hecho, creo que en España una de las carencias graves que tenemos es que saltarse la ley es - a efectos penales - demasiado barato.
No se si saben ustedes que cuando un delincuente menor de edad cumple dieciocho años, es decir, alcanza la mayoría de edad, sus antecedentes penales son automáticamente borrados.
Si el día después de su cumpleaños comete un delito, no se tiene en cuenta su historial delictivo... no hay reincidencia.
Eso y el hecho de que si el robo no supera cierta cuantía es solamente una falta (no un delito), hace que los vulneradores habituales de la ley campen a sus anchas por nuestras ciudades.
Hace poco un grupo de seis MENAS, marroquíes para mas señas, intentaron violar a dos niñas de 14 años en Barcelona... las niñas lograron zafarse no sin pasar antes un rato amargo y cuando el hermano de una de ellas (que andaba por ahí) acudió a defenderlas se llevó una soberbia paliza de manos de estos angelitos.
Nada del otro jueves: solo le rompieron la mandíbula y le cosieron a patadas.
Los MENAS son menores a efectos de aplicación de la ley, pero para violar en grupo y romper mandíbulas si que sirven.
Los carteristas del metro en Madrid son todo un sindicato.
Roban a diario, pero como lo que sustraen a los usuarios del metro nunca supera la cantidad necesaria para que se considere la acción como "delito", da igual que los detengan.
Los hay con decenas de detenciones sin que la reincidencia produzca efecto legal alguno.
No hay que ser un lince para encontrar una relación directa entre la laxitud en el trato al delincuente y el aumento de inseguridad.
En España, cuando se han hecho con el poder municipal (gracias al PSOE en casi todos los casos) los soplagaitas de Podemos o las candidaturas exóticas, la delincuencia se ha descontrolado.
En Madrid los "manteros" y los carteristas (todos ellos de allende nuestras fronteras) se han hecho fuertes bajo la amorosa mirada de la abuela chocha... en Barcelona - con la tonta de los desahucios - han sido las manadas de MENAS y los okupas.
Y esta situación hay que revertirla.
Porque para que las cosas funcionen es preciso que el ciudadano temeroso de la ley se sienta protegido por ella.
Si un MENA es detenido por un hecho como el descrito anteriormente, solo hay dos soluciones posibles, o se le deja bien clarito que eso aquí no se hace... o se le deporta a su país de origen o a otro que sirva a estos efectos.
Y en cualquier caso, la reincidencia debe conducir ineludiblemente a la deportación.
Porque - convendrán conmigo - para que tengamos seguridad en las calles, hay que sacar a los delincuentes de ellas.
¿Saben que ya hay guías turísticas editadas en inglés donde alertan de las zonas de Barcelona donde un turista puede ser atracado o apuñalado?
En su afán por hacer las cosas mal, estos "buenos para nada" que nos gobiernan en nombre del progreso van a acabar hasta con el turismo que, dicho sea de paso, es de lo poquito que mantiene a España en el primer mundo.
Por eso hay que echarlos de todas partes.
No sólo son unos descerebrados y unos inútiles, son malos... ideológicamente malos.
Eso y alguna multa de aparcamiento jalonan mi currículo delincuencial.
Cuando viajo en coche intento no sobrepasar la velocidad permitida y procuro siempre conservar una prudente distancia de seguridad con el coche que me precede... lo de la distancia al coche precedente lo hago por respeto al prójimo, lo de la velocidad por miedo a la multa.
Digamos, como resumen, que tengo una nula tendencia a saltarme la ley, de modo que cuando endurecen las sanciones contra los que conducen bajo los efectos de sustancias psicotrópicas, no me doy por aludido.
Si ahora mismo se promulgase una ley según la cual al atracador pillado "in fraganti" se le atase a una farola y se le propinasen doscientos latigazos, me afectaría poco... poco o nada porque - se lo aseguro - no me veo atracando a nadie por la calle.
Con esto quiero decir que la dureza de las sanciones que se imponen por saltarse la ley solamente afectan a los que se saltan la ley.
De hecho, creo que en España una de las carencias graves que tenemos es que saltarse la ley es - a efectos penales - demasiado barato.
No se si saben ustedes que cuando un delincuente menor de edad cumple dieciocho años, es decir, alcanza la mayoría de edad, sus antecedentes penales son automáticamente borrados.
Si el día después de su cumpleaños comete un delito, no se tiene en cuenta su historial delictivo... no hay reincidencia.
Eso y el hecho de que si el robo no supera cierta cuantía es solamente una falta (no un delito), hace que los vulneradores habituales de la ley campen a sus anchas por nuestras ciudades.
Hace poco un grupo de seis MENAS, marroquíes para mas señas, intentaron violar a dos niñas de 14 años en Barcelona... las niñas lograron zafarse no sin pasar antes un rato amargo y cuando el hermano de una de ellas (que andaba por ahí) acudió a defenderlas se llevó una soberbia paliza de manos de estos angelitos.
Nada del otro jueves: solo le rompieron la mandíbula y le cosieron a patadas.
Los MENAS son menores a efectos de aplicación de la ley, pero para violar en grupo y romper mandíbulas si que sirven.
Los carteristas del metro en Madrid son todo un sindicato.
Roban a diario, pero como lo que sustraen a los usuarios del metro nunca supera la cantidad necesaria para que se considere la acción como "delito", da igual que los detengan.
Los hay con decenas de detenciones sin que la reincidencia produzca efecto legal alguno.
No hay que ser un lince para encontrar una relación directa entre la laxitud en el trato al delincuente y el aumento de inseguridad.
En España, cuando se han hecho con el poder municipal (gracias al PSOE en casi todos los casos) los soplagaitas de Podemos o las candidaturas exóticas, la delincuencia se ha descontrolado.
En Madrid los "manteros" y los carteristas (todos ellos de allende nuestras fronteras) se han hecho fuertes bajo la amorosa mirada de la abuela chocha... en Barcelona - con la tonta de los desahucios - han sido las manadas de MENAS y los okupas.
Y esta situación hay que revertirla.
Porque para que las cosas funcionen es preciso que el ciudadano temeroso de la ley se sienta protegido por ella.
Si un MENA es detenido por un hecho como el descrito anteriormente, solo hay dos soluciones posibles, o se le deja bien clarito que eso aquí no se hace... o se le deporta a su país de origen o a otro que sirva a estos efectos.
Y en cualquier caso, la reincidencia debe conducir ineludiblemente a la deportación.
Porque - convendrán conmigo - para que tengamos seguridad en las calles, hay que sacar a los delincuentes de ellas.
¿Saben que ya hay guías turísticas editadas en inglés donde alertan de las zonas de Barcelona donde un turista puede ser atracado o apuñalado?
En su afán por hacer las cosas mal, estos "buenos para nada" que nos gobiernan en nombre del progreso van a acabar hasta con el turismo que, dicho sea de paso, es de lo poquito que mantiene a España en el primer mundo.
Por eso hay que echarlos de todas partes.
No sólo son unos descerebrados y unos inútiles, son malos... ideológicamente malos.
miércoles, 31 de julio de 2019
Preparando el camino
En los años ochenta tuve mi primer ordenador.
Aprendí a programar calculadoras a finales de los setenta (tenía una estupenda de la marca "Texas Instruments") y antes de comprar mi primer ordenador (Uno de la familia MSX) ya era capaz de diseñar algoritmos y traducirlos a GWBASIC que fue el primer lenguaje de programación que aprendí.
Llevo en la informática - como quien dice - toda la vida.
Al terminar mi carrera estuve unos años ejerciendo de usuario "avanzado" porque la programación de ordenadores era, para mi, un fantástico entretenimiento. Toque varios palos y tuve ordenadores que funcionaban con MSDOS y MacOS... luego me pasé a LINUX porque era un mundo por explorar.
Con el tiempo me diplomé en Informática y dedique el resto de mi vida profesional a esta ciencia.
Aprendí a programar en lenguaje C (la madre de todos los lenguajes), hice mis pinitos en lenguaje ensamblador, Visual BASIC, C++... al popularizarse la WEB empecé con JavaScript, HTML (por supuesto), PHP, C# y últimamente Python.
Aprendí SQL para manejarme con bases de datos relacionales, hice interfaces con TCL/TK... como con los idiomas, cuando hablas uno o dos, aprender un tercero es mas sencillo y, en mi caso, las carencias que tengo con los lenguajes naturales las compenso con los binarios.
Creo que sobreviviría al Apocalipsis Zombi en Francés y en Inglés, y no me moriría de hambre en Italiano, pero hablarlos, lo que se dice hablarlos...
Con el paso del tiempo me he visto obligado a profundizar en temas de Ciberseguridad que es - con mucho - la parte mas desagradable de este mundillo.
Soy lo que se dice un maestro de nada que tiene - eso si - una visión bastante clara de como funciona el tema informático.
Y ¿saben una cosa?, cada vez que Tezanos publica una encuesta como la última, se me ponen los vellos como escarpias.
Toda esta introducción la he hecho para comentarles algo que no se puede decir, pero que es real: los pucherazos electorales existen.
Y desde que la informática ha irrumpido en la sociedad, son mas fáciles de hacer.
Es verdad que se levantan actas manuales del conteo de los votos... y que en un hipotético caso de sospecha, se podrían hacer comprobaciones, pero esas comprobaciones llevarían meses de trabajo a un equipo numeroso, y (no les quepa duda) el beneficiario del pucherazo, haría todo lo posible por evitar que ese estudio llegase a buen término.
¿Donde se puede hacer la trampa?, en la transmisión de los datos.
Tras el conteo manual los jefes de mesa acuden a un punto central donde con un terminal se dan de alta los resultados del conteo... esos datos son transmitidos a un servidor que realiza el acopio de los mismos.
El que manda los datos no sabe lo que llega al otro lado, y el que los recibe no sabe que es lo que se ha mandado.
Si hay fraude es ahí donde se produce.
La técnica mas sencilla, y mas probable, es la del "man in the middle", que consiste, en interponer una máquina que recibe los datos, los altera y los hace llegar modificados al otro lado.
Las empresas que se dedican a desarrollar el software para los recuentos están (algunas de ellas) bajo sospecha de tongo (búsquenlo en google) en países de nuestro entorno.
Y desde luego, donde se ha producido - con toda seguridad - es en los países bolivarianos.
No voy a ser yo el que diga que esto ya se ha hecho aquí, no tengo datos para ello, pero les voy a contar un par de casualidades matemáticas que si que se han dado el 28A.
El pasado 28A, los resultados fueron los siguientes:
- PSOE: 123 escaños
- PP: 66 escaños
- Ciudadanos: 57 escaños
- Podemos: 42 escaños
- Vox: 24 escaños
- ERC: 15 escaños
- Otros: 23 escaños
A la vista de los resultados, la primera cosa que llama la atención es que los seis primeros partidos con mas votos, han obtenido un numero de escaños que es múltiplo de tres... lo cual matemáticamente es muy exótico, pues la probabilidad de que esto suceda (que los seis primeros partidos obtengan escaños múltiplo de tres) es del 0,137%, dicho de otro modo, la probabilidad de que NO suceda es del 99,863%.
No obstante, la lotería toca.
Acepto casualidad si usted la acepta conmigo.
Lo que me parece sorprendente es la segunda casualidad...
Estableciendo en 176 escaños la mayoría simple (numero de escaños para gobernar sin necesidad de alianzas) resulta que la suma de escaños de PSOE y Cs da como resultado 180 escaños, y ¿saben cuanto suman los escaños de PSOE, Podemos y ERC?... si, lo han adivinado: 180.
De modo que las alianzas que darían a Pedro Sánchez una mayoría serían claramente PSOE + Cs o PSOE + UP + ERC... porque hay que descartar (por razones obvias) cualquier alianza del PSOE con PP o VOX.
Pero es que además, PP + Cs = 123 (el numero de escaños del PSOE)
Unidas Podemos + VOX = 66 (el numero de escaños del PP)
Unidas Podemos + ERC = 57 (el numero de escaños de Cs)
¿Saben cual es la probabilidad matemática de que esto suceda?
Espero equivocarme, pero no puedo quitarme de encima la sensación de que las encuestas del CIS nos están preparando para otro gordo de la lotería, pero esta vez el de Euromillones.
Ahí lo dejo.
Aprendí a programar calculadoras a finales de los setenta (tenía una estupenda de la marca "Texas Instruments") y antes de comprar mi primer ordenador (Uno de la familia MSX) ya era capaz de diseñar algoritmos y traducirlos a GWBASIC que fue el primer lenguaje de programación que aprendí.
Llevo en la informática - como quien dice - toda la vida.
Al terminar mi carrera estuve unos años ejerciendo de usuario "avanzado" porque la programación de ordenadores era, para mi, un fantástico entretenimiento. Toque varios palos y tuve ordenadores que funcionaban con MSDOS y MacOS... luego me pasé a LINUX porque era un mundo por explorar.
Con el tiempo me diplomé en Informática y dedique el resto de mi vida profesional a esta ciencia.
Aprendí a programar en lenguaje C (la madre de todos los lenguajes), hice mis pinitos en lenguaje ensamblador, Visual BASIC, C++... al popularizarse la WEB empecé con JavaScript, HTML (por supuesto), PHP, C# y últimamente Python.
Aprendí SQL para manejarme con bases de datos relacionales, hice interfaces con TCL/TK... como con los idiomas, cuando hablas uno o dos, aprender un tercero es mas sencillo y, en mi caso, las carencias que tengo con los lenguajes naturales las compenso con los binarios.
Creo que sobreviviría al Apocalipsis Zombi en Francés y en Inglés, y no me moriría de hambre en Italiano, pero hablarlos, lo que se dice hablarlos...
Con el paso del tiempo me he visto obligado a profundizar en temas de Ciberseguridad que es - con mucho - la parte mas desagradable de este mundillo.
Soy lo que se dice un maestro de nada que tiene - eso si - una visión bastante clara de como funciona el tema informático.
Y ¿saben una cosa?, cada vez que Tezanos publica una encuesta como la última, se me ponen los vellos como escarpias.
Toda esta introducción la he hecho para comentarles algo que no se puede decir, pero que es real: los pucherazos electorales existen.
Y desde que la informática ha irrumpido en la sociedad, son mas fáciles de hacer.
Es verdad que se levantan actas manuales del conteo de los votos... y que en un hipotético caso de sospecha, se podrían hacer comprobaciones, pero esas comprobaciones llevarían meses de trabajo a un equipo numeroso, y (no les quepa duda) el beneficiario del pucherazo, haría todo lo posible por evitar que ese estudio llegase a buen término.
¿Donde se puede hacer la trampa?, en la transmisión de los datos.
Tras el conteo manual los jefes de mesa acuden a un punto central donde con un terminal se dan de alta los resultados del conteo... esos datos son transmitidos a un servidor que realiza el acopio de los mismos.
El que manda los datos no sabe lo que llega al otro lado, y el que los recibe no sabe que es lo que se ha mandado.
Si hay fraude es ahí donde se produce.
La técnica mas sencilla, y mas probable, es la del "man in the middle", que consiste, en interponer una máquina que recibe los datos, los altera y los hace llegar modificados al otro lado.
Las empresas que se dedican a desarrollar el software para los recuentos están (algunas de ellas) bajo sospecha de tongo (búsquenlo en google) en países de nuestro entorno.
Y desde luego, donde se ha producido - con toda seguridad - es en los países bolivarianos.
No voy a ser yo el que diga que esto ya se ha hecho aquí, no tengo datos para ello, pero les voy a contar un par de casualidades matemáticas que si que se han dado el 28A.
El pasado 28A, los resultados fueron los siguientes:
- PSOE: 123 escaños
- PP: 66 escaños
- Ciudadanos: 57 escaños
- Podemos: 42 escaños
- Vox: 24 escaños
- ERC: 15 escaños
- Otros: 23 escaños
A la vista de los resultados, la primera cosa que llama la atención es que los seis primeros partidos con mas votos, han obtenido un numero de escaños que es múltiplo de tres... lo cual matemáticamente es muy exótico, pues la probabilidad de que esto suceda (que los seis primeros partidos obtengan escaños múltiplo de tres) es del 0,137%, dicho de otro modo, la probabilidad de que NO suceda es del 99,863%.
No obstante, la lotería toca.
Acepto casualidad si usted la acepta conmigo.
Lo que me parece sorprendente es la segunda casualidad...
Estableciendo en 176 escaños la mayoría simple (numero de escaños para gobernar sin necesidad de alianzas) resulta que la suma de escaños de PSOE y Cs da como resultado 180 escaños, y ¿saben cuanto suman los escaños de PSOE, Podemos y ERC?... si, lo han adivinado: 180.
De modo que las alianzas que darían a Pedro Sánchez una mayoría serían claramente PSOE + Cs o PSOE + UP + ERC... porque hay que descartar (por razones obvias) cualquier alianza del PSOE con PP o VOX.
Pero es que además, PP + Cs = 123 (el numero de escaños del PSOE)
Unidas Podemos + VOX = 66 (el numero de escaños del PP)
Unidas Podemos + ERC = 57 (el numero de escaños de Cs)
¿Saben cual es la probabilidad matemática de que esto suceda?
Espero equivocarme, pero no puedo quitarme de encima la sensación de que las encuestas del CIS nos están preparando para otro gordo de la lotería, pero esta vez el de Euromillones.
Ahí lo dejo.
martes, 30 de julio de 2019
El daño irreparable
Volvieron de Afghanistan en sus ataúdes y fueron recibidos, a las tres de la madrugada, por su familia y una pequeña comisión del ejército.
Habían dado su vida por España (aunque fuese en desiertos lejanos) y se les trajo de tapadillo, sin que nadie se enterase, casi con vergüenza...
La palpable realidad del ataúd quitaba credibilidad al relato de "misión de paz", de reparto de vendas y caramelos, que llevaba al gobierno de Zapatero a duplicar los efectivos que España destinó a una guerra en la que los soldados españoles se hartaron a pegar tiros para defenderse.
Porque los hombres que mandó el hipócrita de las cejas picudas a Afghanistan duplicaban en numero a los que sacó de Irak... pueden comprobarlo.
Fueron a una "misión de paz" si, pero en una zona de guerra, que es donde se hacen estas misiones.
A día de hoy, o eres militar, o no sabes nada de lo que pasó en Irak, Bosnia, Kosovo o Afghanistan.
En la sociedad del "no a la guerra", cuando te derriban un helicóptero con un cohete matando a una docena de españoles, el melifluo Ministro de Defensa de turno acude al Congreso a decir que el capitán que lo pilotaba era un torpe o que se confabularon los hados meteorológicos para provocar el "accidente".
Todo menos reconocer que fueron a una guerra a hacer las cosas que hacen los ejércitos.
Todo menos reconocer que dieron su vida por España cumpliendo un juramento, llevando su sentido del deber hasta donde muy pocos son capaces de hacerlo.
Y sí, era una misión de paz... de pacificación, de imposición de la paz en zonas donde aún sangraban las cicatrices de una guerra.
Zonas donde la paz solo puede imponerse a tiros.
Volvieron de tapadillo, sin mas honores que los que les brindaron sus compañeros de armas.
No hubo actos emotivos, reconocimientos públicos, agradecimientos sentidos... solo silencio, un silencio pesado y culpable, una injusta omertá.
En contraste, cuando un asesino sale de la cárcel tras cumplir el diez por ciento de la pena que le impuso el tribunal, al llegar a su pueblo se le recibe en loor de multitudes.
Entre él y los suyos mataron a mas de ochocientos españoles en un genocidio que se cometió, casi íntegramente, cuando en España había democracia.
Genocidas escudados en un odio enfermizo incubado por una sociedad miserable... de izquierdas, por supuesto, marxistas para mas señas.
No hubo en sus acciones nada heroico... eran ratas cobardes que disparaban a la nuca de hombres desarmados o ponían bombas lapa bajo los coches.
Decían estar en una guerra, pero no eran soldados, eran asesinos, simples, miserables y cobardes asesinos que sólo apretaban el gatillo cuando se sabían a salvo.
Cuando los detenía la Guardia Civil se hacían sus necesidades encima... y cantaban la traviatta a capella. No se crean que hacía falta torturarlos.
Estos valientes gudaris reciben hoy el reconocimiento de una parte nauseabundamente grande de nuestra sociedad.
Se blanquean sus crímenes, se falsea la historia, se cambia el relato... y se les recibe como héroes en las pocilgas vascas sin que este exótico Ministro del Interior haga nada al respecto.
Se mira otro lado, se hacen los locos, se amparan bajo esa Libertad de Expresión que todo lo justifica, hablan de democracia, pero piensan en votos, escaños y alianzas de poder.
España les importa un carajo.
Me gustaría vivir en una sociedad que tuviese un poquito mas claro quienes son sus héroes y quienes sus asesinos... y por pedir, que sus políticos fuesen gente decente dispuesta a defender a España.
El daño, en esa parte necrosada de nuestra sociedad, es irreparable... pero deberíamos impedir que la cangrena nos coma.
No podemos evitar que un porcentaje de la sociedad sea basura, pero darle la llave de la gobernabilidad me parece excesivo...
Estamos dando el poder a quien quiere destruirnos.
Somos idiotas... idiotas con Pedro Sánchez a la cabeza.
Habían dado su vida por España (aunque fuese en desiertos lejanos) y se les trajo de tapadillo, sin que nadie se enterase, casi con vergüenza...
La palpable realidad del ataúd quitaba credibilidad al relato de "misión de paz", de reparto de vendas y caramelos, que llevaba al gobierno de Zapatero a duplicar los efectivos que España destinó a una guerra en la que los soldados españoles se hartaron a pegar tiros para defenderse.
Porque los hombres que mandó el hipócrita de las cejas picudas a Afghanistan duplicaban en numero a los que sacó de Irak... pueden comprobarlo.
Fueron a una "misión de paz" si, pero en una zona de guerra, que es donde se hacen estas misiones.
A día de hoy, o eres militar, o no sabes nada de lo que pasó en Irak, Bosnia, Kosovo o Afghanistan.
En la sociedad del "no a la guerra", cuando te derriban un helicóptero con un cohete matando a una docena de españoles, el melifluo Ministro de Defensa de turno acude al Congreso a decir que el capitán que lo pilotaba era un torpe o que se confabularon los hados meteorológicos para provocar el "accidente".
Todo menos reconocer que fueron a una guerra a hacer las cosas que hacen los ejércitos.
Todo menos reconocer que dieron su vida por España cumpliendo un juramento, llevando su sentido del deber hasta donde muy pocos son capaces de hacerlo.
Y sí, era una misión de paz... de pacificación, de imposición de la paz en zonas donde aún sangraban las cicatrices de una guerra.
Zonas donde la paz solo puede imponerse a tiros.
Volvieron de tapadillo, sin mas honores que los que les brindaron sus compañeros de armas.
No hubo actos emotivos, reconocimientos públicos, agradecimientos sentidos... solo silencio, un silencio pesado y culpable, una injusta omertá.
En contraste, cuando un asesino sale de la cárcel tras cumplir el diez por ciento de la pena que le impuso el tribunal, al llegar a su pueblo se le recibe en loor de multitudes.
Entre él y los suyos mataron a mas de ochocientos españoles en un genocidio que se cometió, casi íntegramente, cuando en España había democracia.
Genocidas escudados en un odio enfermizo incubado por una sociedad miserable... de izquierdas, por supuesto, marxistas para mas señas.
No hubo en sus acciones nada heroico... eran ratas cobardes que disparaban a la nuca de hombres desarmados o ponían bombas lapa bajo los coches.
Decían estar en una guerra, pero no eran soldados, eran asesinos, simples, miserables y cobardes asesinos que sólo apretaban el gatillo cuando se sabían a salvo.
Cuando los detenía la Guardia Civil se hacían sus necesidades encima... y cantaban la traviatta a capella. No se crean que hacía falta torturarlos.
Estos valientes gudaris reciben hoy el reconocimiento de una parte nauseabundamente grande de nuestra sociedad.
Se blanquean sus crímenes, se falsea la historia, se cambia el relato... y se les recibe como héroes en las pocilgas vascas sin que este exótico Ministro del Interior haga nada al respecto.
Se mira otro lado, se hacen los locos, se amparan bajo esa Libertad de Expresión que todo lo justifica, hablan de democracia, pero piensan en votos, escaños y alianzas de poder.
España les importa un carajo.
Me gustaría vivir en una sociedad que tuviese un poquito mas claro quienes son sus héroes y quienes sus asesinos... y por pedir, que sus políticos fuesen gente decente dispuesta a defender a España.
El daño, en esa parte necrosada de nuestra sociedad, es irreparable... pero deberíamos impedir que la cangrena nos coma.
No podemos evitar que un porcentaje de la sociedad sea basura, pero darle la llave de la gobernabilidad me parece excesivo...
Estamos dando el poder a quien quiere destruirnos.
Somos idiotas... idiotas con Pedro Sánchez a la cabeza.
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