En los años ochenta tuve mi primer ordenador.
Aprendí a programar calculadoras a finales de los setenta (tenía una estupenda de la marca "Texas Instruments") y antes de comprar mi primer ordenador (Uno de la familia MSX) ya era capaz de diseñar algoritmos y traducirlos a GWBASIC que fue el primer lenguaje de programación que aprendí.
Llevo en la informática - como quien dice - toda la vida.
Al terminar mi carrera estuve unos años ejerciendo de usuario "avanzado" porque la programación de ordenadores era, para mi, un fantástico entretenimiento. Toque varios palos y tuve ordenadores que funcionaban con MSDOS y MacOS... luego me pasé a LINUX porque era un mundo por explorar.
Con el tiempo me diplomé en Informática y dedique el resto de mi vida profesional a esta ciencia.
Aprendí a programar en lenguaje C (la madre de todos los lenguajes), hice mis pinitos en lenguaje ensamblador, Visual BASIC, C++... al popularizarse la WEB empecé con JavaScript, HTML (por supuesto), PHP, C# y últimamente Python.
Aprendí SQL para manejarme con bases de datos relacionales, hice interfaces con TCL/TK... como con los idiomas, cuando hablas uno o dos, aprender un tercero es mas sencillo y, en mi caso, las carencias que tengo con los lenguajes naturales las compenso con los binarios.
Creo que sobreviviría al Apocalipsis Zombi en Francés y en Inglés, y no me moriría de hambre en Italiano, pero hablarlos, lo que se dice hablarlos...
Con el paso del tiempo me he visto obligado a profundizar en temas de Ciberseguridad que es - con mucho - la parte mas desagradable de este mundillo.
Soy lo que se dice un maestro de nada que tiene - eso si - una visión bastante clara de como funciona el tema informático.
Y ¿saben una cosa?, cada vez que Tezanos publica una encuesta como la última, se me ponen los vellos como escarpias.
Toda esta introducción la he hecho para comentarles algo que no se puede decir, pero que es real: los pucherazos electorales existen.
Y desde que la informática ha irrumpido en la sociedad, son mas fáciles de hacer.
Es verdad que se levantan actas manuales del conteo de los votos... y que en un hipotético caso de sospecha, se podrían hacer comprobaciones, pero esas comprobaciones llevarían meses de trabajo a un equipo numeroso, y (no les quepa duda) el beneficiario del pucherazo, haría todo lo posible por evitar que ese estudio llegase a buen término.
¿Donde se puede hacer la trampa?, en la transmisión de los datos.
Tras el conteo manual los jefes de mesa acuden a un punto central donde con un terminal se dan de alta los resultados del conteo... esos datos son transmitidos a un servidor que realiza el acopio de los mismos.
El que manda los datos no sabe lo que llega al otro lado, y el que los recibe no sabe que es lo que se ha mandado.
Si hay fraude es ahí donde se produce.
La técnica mas sencilla, y mas probable, es la del "man in the middle", que consiste, en interponer una máquina que recibe los datos, los altera y los hace llegar modificados al otro lado.
Las empresas que se dedican a desarrollar el software para los recuentos están (algunas de ellas) bajo sospecha de tongo (búsquenlo en google) en países de nuestro entorno.
Y desde luego, donde se ha producido - con toda seguridad - es en los países bolivarianos.
No voy a ser yo el que diga que esto ya se ha hecho aquí, no tengo datos para ello, pero les voy a contar un par de casualidades matemáticas que si que se han dado el 28A.
El pasado 28A, los resultados fueron los siguientes:
- PSOE: 123 escaños
- PP: 66 escaños
- Ciudadanos: 57 escaños
- Podemos: 42 escaños
- Vox: 24 escaños
- ERC: 15 escaños
- Otros: 23 escaños
A la vista de los resultados, la primera cosa que llama la atención es que los seis primeros partidos con mas votos, han obtenido un numero de escaños que es múltiplo de tres... lo cual matemáticamente es muy exótico, pues la probabilidad de que esto suceda (que los seis primeros partidos obtengan escaños múltiplo de tres) es del 0,137%, dicho de otro modo, la probabilidad de que NO suceda es del 99,863%.
No obstante, la lotería toca.
Acepto casualidad si usted la acepta conmigo.
Lo que me parece sorprendente es la segunda casualidad...
Estableciendo en 176 escaños la mayoría simple (numero de escaños para gobernar sin necesidad de alianzas) resulta que la suma de escaños de PSOE y Cs da como resultado 180 escaños, y ¿saben cuanto suman los escaños de PSOE, Podemos y ERC?... si, lo han adivinado: 180.
De modo que las alianzas que darían a Pedro Sánchez una mayoría serían claramente PSOE + Cs o PSOE + UP + ERC... porque hay que descartar (por razones obvias) cualquier alianza del PSOE con PP o VOX.
Pero es que además, PP + Cs = 123 (el numero de escaños del PSOE)
Unidas Podemos + VOX = 66 (el numero de escaños del PP)
Unidas Podemos + ERC = 57 (el numero de escaños de Cs)
¿Saben cual es la probabilidad matemática de que esto suceda?
Espero equivocarme, pero no puedo quitarme de encima la sensación de que las encuestas del CIS nos están preparando para otro gordo de la lotería, pero esta vez el de Euromillones.
Ahí lo dejo.
miércoles, 31 de julio de 2019
martes, 30 de julio de 2019
El daño irreparable
Volvieron de Afghanistan en sus ataúdes y fueron recibidos, a las tres de la madrugada, por su familia y una pequeña comisión del ejército.
Habían dado su vida por España (aunque fuese en desiertos lejanos) y se les trajo de tapadillo, sin que nadie se enterase, casi con vergüenza...
La palpable realidad del ataúd quitaba credibilidad al relato de "misión de paz", de reparto de vendas y caramelos, que llevaba al gobierno de Zapatero a duplicar los efectivos que España destinó a una guerra en la que los soldados españoles se hartaron a pegar tiros para defenderse.
Porque los hombres que mandó el hipócrita de las cejas picudas a Afghanistan duplicaban en numero a los que sacó de Irak... pueden comprobarlo.
Fueron a una "misión de paz" si, pero en una zona de guerra, que es donde se hacen estas misiones.
A día de hoy, o eres militar, o no sabes nada de lo que pasó en Irak, Bosnia, Kosovo o Afghanistan.
En la sociedad del "no a la guerra", cuando te derriban un helicóptero con un cohete matando a una docena de españoles, el melifluo Ministro de Defensa de turno acude al Congreso a decir que el capitán que lo pilotaba era un torpe o que se confabularon los hados meteorológicos para provocar el "accidente".
Todo menos reconocer que fueron a una guerra a hacer las cosas que hacen los ejércitos.
Todo menos reconocer que dieron su vida por España cumpliendo un juramento, llevando su sentido del deber hasta donde muy pocos son capaces de hacerlo.
Y sí, era una misión de paz... de pacificación, de imposición de la paz en zonas donde aún sangraban las cicatrices de una guerra.
Zonas donde la paz solo puede imponerse a tiros.
Volvieron de tapadillo, sin mas honores que los que les brindaron sus compañeros de armas.
No hubo actos emotivos, reconocimientos públicos, agradecimientos sentidos... solo silencio, un silencio pesado y culpable, una injusta omertá.
En contraste, cuando un asesino sale de la cárcel tras cumplir el diez por ciento de la pena que le impuso el tribunal, al llegar a su pueblo se le recibe en loor de multitudes.
Entre él y los suyos mataron a mas de ochocientos españoles en un genocidio que se cometió, casi íntegramente, cuando en España había democracia.
Genocidas escudados en un odio enfermizo incubado por una sociedad miserable... de izquierdas, por supuesto, marxistas para mas señas.
No hubo en sus acciones nada heroico... eran ratas cobardes que disparaban a la nuca de hombres desarmados o ponían bombas lapa bajo los coches.
Decían estar en una guerra, pero no eran soldados, eran asesinos, simples, miserables y cobardes asesinos que sólo apretaban el gatillo cuando se sabían a salvo.
Cuando los detenía la Guardia Civil se hacían sus necesidades encima... y cantaban la traviatta a capella. No se crean que hacía falta torturarlos.
Estos valientes gudaris reciben hoy el reconocimiento de una parte nauseabundamente grande de nuestra sociedad.
Se blanquean sus crímenes, se falsea la historia, se cambia el relato... y se les recibe como héroes en las pocilgas vascas sin que este exótico Ministro del Interior haga nada al respecto.
Se mira otro lado, se hacen los locos, se amparan bajo esa Libertad de Expresión que todo lo justifica, hablan de democracia, pero piensan en votos, escaños y alianzas de poder.
España les importa un carajo.
Me gustaría vivir en una sociedad que tuviese un poquito mas claro quienes son sus héroes y quienes sus asesinos... y por pedir, que sus políticos fuesen gente decente dispuesta a defender a España.
El daño, en esa parte necrosada de nuestra sociedad, es irreparable... pero deberíamos impedir que la cangrena nos coma.
No podemos evitar que un porcentaje de la sociedad sea basura, pero darle la llave de la gobernabilidad me parece excesivo...
Estamos dando el poder a quien quiere destruirnos.
Somos idiotas... idiotas con Pedro Sánchez a la cabeza.
Habían dado su vida por España (aunque fuese en desiertos lejanos) y se les trajo de tapadillo, sin que nadie se enterase, casi con vergüenza...
La palpable realidad del ataúd quitaba credibilidad al relato de "misión de paz", de reparto de vendas y caramelos, que llevaba al gobierno de Zapatero a duplicar los efectivos que España destinó a una guerra en la que los soldados españoles se hartaron a pegar tiros para defenderse.
Porque los hombres que mandó el hipócrita de las cejas picudas a Afghanistan duplicaban en numero a los que sacó de Irak... pueden comprobarlo.
Fueron a una "misión de paz" si, pero en una zona de guerra, que es donde se hacen estas misiones.
A día de hoy, o eres militar, o no sabes nada de lo que pasó en Irak, Bosnia, Kosovo o Afghanistan.
En la sociedad del "no a la guerra", cuando te derriban un helicóptero con un cohete matando a una docena de españoles, el melifluo Ministro de Defensa de turno acude al Congreso a decir que el capitán que lo pilotaba era un torpe o que se confabularon los hados meteorológicos para provocar el "accidente".
Todo menos reconocer que fueron a una guerra a hacer las cosas que hacen los ejércitos.
Todo menos reconocer que dieron su vida por España cumpliendo un juramento, llevando su sentido del deber hasta donde muy pocos son capaces de hacerlo.
Y sí, era una misión de paz... de pacificación, de imposición de la paz en zonas donde aún sangraban las cicatrices de una guerra.
Zonas donde la paz solo puede imponerse a tiros.
Volvieron de tapadillo, sin mas honores que los que les brindaron sus compañeros de armas.
No hubo actos emotivos, reconocimientos públicos, agradecimientos sentidos... solo silencio, un silencio pesado y culpable, una injusta omertá.
En contraste, cuando un asesino sale de la cárcel tras cumplir el diez por ciento de la pena que le impuso el tribunal, al llegar a su pueblo se le recibe en loor de multitudes.
Entre él y los suyos mataron a mas de ochocientos españoles en un genocidio que se cometió, casi íntegramente, cuando en España había democracia.
Genocidas escudados en un odio enfermizo incubado por una sociedad miserable... de izquierdas, por supuesto, marxistas para mas señas.
No hubo en sus acciones nada heroico... eran ratas cobardes que disparaban a la nuca de hombres desarmados o ponían bombas lapa bajo los coches.
Decían estar en una guerra, pero no eran soldados, eran asesinos, simples, miserables y cobardes asesinos que sólo apretaban el gatillo cuando se sabían a salvo.
Cuando los detenía la Guardia Civil se hacían sus necesidades encima... y cantaban la traviatta a capella. No se crean que hacía falta torturarlos.
Estos valientes gudaris reciben hoy el reconocimiento de una parte nauseabundamente grande de nuestra sociedad.
Se blanquean sus crímenes, se falsea la historia, se cambia el relato... y se les recibe como héroes en las pocilgas vascas sin que este exótico Ministro del Interior haga nada al respecto.
Se mira otro lado, se hacen los locos, se amparan bajo esa Libertad de Expresión que todo lo justifica, hablan de democracia, pero piensan en votos, escaños y alianzas de poder.
España les importa un carajo.
Me gustaría vivir en una sociedad que tuviese un poquito mas claro quienes son sus héroes y quienes sus asesinos... y por pedir, que sus políticos fuesen gente decente dispuesta a defender a España.
El daño, en esa parte necrosada de nuestra sociedad, es irreparable... pero deberíamos impedir que la cangrena nos coma.
No podemos evitar que un porcentaje de la sociedad sea basura, pero darle la llave de la gobernabilidad me parece excesivo...
Estamos dando el poder a quien quiere destruirnos.
Somos idiotas... idiotas con Pedro Sánchez a la cabeza.
viernes, 26 de julio de 2019
No es no
Ayer, el aspirante a seguir volando en el Falcon, en sede parlamentaria, nos contó lo dolidísimo que estaba porque Unidas Podemos no le aceptaba las ofertas.
Estuvo llorando casi diez minutos sin recordar que a los parlamentos se viene llorado de casa... un desliz que entendería en un político novato pero no en un "profesional" de la política que se ha dedicado a esto desde que echó los dientes.
Porque Pedro Sánchez y casi todos los que le apoyan y acompañan en esta andadura, ignoran lo que es una declaración trimestral de IVA o superar una entrevista de trabajo (de oposiciones ya ni hablemos).
De hecho, la portavoz del PSOE no terminó el Bachillerato y al portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña solo se le conoce un empleo de dependiente en una tienda de modas (algo bastante llamativo dada su habitual indumentaria).
Lo que sí saben estos farsantes es repartirse los ministerios y las vicepresidencias... y trincar del erario a base de bien como si en vez de haberles caído encima una enorme responsabilidad, les hubiese tocado la lotería.
Pedrito y Pablito se han tirado los trastos a la cabeza porque no se ponían de acuerdo en el número e importancia de los sillones a repartir, ya que, como ha dicho el propio Pedro, programáticamente, el PSOE y Podemos presentan muchas similitudes.
De modo que, una vez más, se pone de manifiesto a que se dedican estos mangantes y lo que entienden por gobernar.
Porque para estos señores (y perdónenme por llamarles así) el problema no es vender España, sus instituciones, su honorabilidad o la tumba de su abuela, el problema es la relación entre diputados y trozo de pastel.
Para justificar la rabieta Pedrito llegó a decir que tenía principios y que no los iba a traicionar... dos mentiras en una misma frase.
El bochornoso espectáculo de pelea de patio o tertulia de "sálvame de luxe" entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, jaleados por sus respectivos y entusiastas palmeros, se completó con un intento de pacto in extremis en el que Pablo, quitada ya la careta, le pedía a Pedro "solamente", gestionar los seis mil millones destinados a las políticas activas de empleo... un precio "razonable" a la altura de los gañotes podemitas.
Pero no todo ha sido malo.
Me ha encantado escuchar al portavoz de ERC (ese cuyo apellido le describe con exactitud), haciendo de Celestina. Lamentaba el niño de las impresoras que Pedro y Pablo hubiesen perdido la estupenda oportunidad de formar una coalición progresista para resolver los problemas de España... porque - según parece - a los squadristi del lazo amarillo, los problemas de España les quitan el sueño.
En su afán por reconciliar posturas, les ha regalado un libro de cuentos que ha escrito un golpista de mirada aviesa desde Soto del Real, que estoy deseando leer para constatar que estos sinvergüenzas además de decir sandeces, también las escriben... porque vivir del cuento - seamos sinceros - no te faculta para escribirlos.
En cualquier caso, el empeño de todos los dinamiteros esquizofrénicos por investir a Sánchez, debería hacer reflexionar al PSOE, pues como ya dije el otro día, es indiscutible que Pedro Sánchez es el candidato favorito de los que quieren destruir España (habida cuenta los aspavientos que hacen por ponerle al frente del cotarro)... y me da en la nariz que el rabiadero secesionista y supremacista, no tiene intención de facilitar la "gobernabilidad de España", sino mas bien quieren tener un presidente marioneta, en un gobierno débil al que poder chantajear a su antojo. Extorsión y victimismo a partes iguales.
Los herederos del tres por ciento (que han tenido que irse al Grupo Mixto) han salido a soltarnos el cansino tostón y a reafirmarse en su voluntad de ir a Soto del Real o a Waterloo diciendo - por boca de la pánfila de turno - la retahíla de simplezas absurdas sobre las que han construido su mundo imaginario para robar a los catalanes sin que les molesten desde "Madrit".
Lo de ayer fue un espectáculo a la altura de nuestros insignes políticos... con especial mención al hecho de que el numero de votos que han mandado a Pedrito al rincón de reflexionar ha sido 155 (toda una señal, espero).
Y ahora, como han trabajado mucho y muy bien, se van los señores diputados de vacaciones... y en septiembre veremos que pasa.
Dice mi amigo Alex (cuyo juicio valoro enormemente) que todavía esta por ver que, a la vuelta del verano, no se produzca una coalición Ciudadanos-PSOE... personalmente la veo lejana, pero mi capacidad de sorpresa - debo admitirlo - está muy mermada últimamente.
Me veo votando de nuevo.
¡Que hartura!
Estuvo llorando casi diez minutos sin recordar que a los parlamentos se viene llorado de casa... un desliz que entendería en un político novato pero no en un "profesional" de la política que se ha dedicado a esto desde que echó los dientes.
Porque Pedro Sánchez y casi todos los que le apoyan y acompañan en esta andadura, ignoran lo que es una declaración trimestral de IVA o superar una entrevista de trabajo (de oposiciones ya ni hablemos).
De hecho, la portavoz del PSOE no terminó el Bachillerato y al portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña solo se le conoce un empleo de dependiente en una tienda de modas (algo bastante llamativo dada su habitual indumentaria).
Lo que sí saben estos farsantes es repartirse los ministerios y las vicepresidencias... y trincar del erario a base de bien como si en vez de haberles caído encima una enorme responsabilidad, les hubiese tocado la lotería.
Pedrito y Pablito se han tirado los trastos a la cabeza porque no se ponían de acuerdo en el número e importancia de los sillones a repartir, ya que, como ha dicho el propio Pedro, programáticamente, el PSOE y Podemos presentan muchas similitudes.
De modo que, una vez más, se pone de manifiesto a que se dedican estos mangantes y lo que entienden por gobernar.
Porque para estos señores (y perdónenme por llamarles así) el problema no es vender España, sus instituciones, su honorabilidad o la tumba de su abuela, el problema es la relación entre diputados y trozo de pastel.
Para justificar la rabieta Pedrito llegó a decir que tenía principios y que no los iba a traicionar... dos mentiras en una misma frase.
El bochornoso espectáculo de pelea de patio o tertulia de "sálvame de luxe" entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, jaleados por sus respectivos y entusiastas palmeros, se completó con un intento de pacto in extremis en el que Pablo, quitada ya la careta, le pedía a Pedro "solamente", gestionar los seis mil millones destinados a las políticas activas de empleo... un precio "razonable" a la altura de los gañotes podemitas.
Pero no todo ha sido malo.
Me ha encantado escuchar al portavoz de ERC (ese cuyo apellido le describe con exactitud), haciendo de Celestina. Lamentaba el niño de las impresoras que Pedro y Pablo hubiesen perdido la estupenda oportunidad de formar una coalición progresista para resolver los problemas de España... porque - según parece - a los squadristi del lazo amarillo, los problemas de España les quitan el sueño.
En su afán por reconciliar posturas, les ha regalado un libro de cuentos que ha escrito un golpista de mirada aviesa desde Soto del Real, que estoy deseando leer para constatar que estos sinvergüenzas además de decir sandeces, también las escriben... porque vivir del cuento - seamos sinceros - no te faculta para escribirlos.
En cualquier caso, el empeño de todos los dinamiteros esquizofrénicos por investir a Sánchez, debería hacer reflexionar al PSOE, pues como ya dije el otro día, es indiscutible que Pedro Sánchez es el candidato favorito de los que quieren destruir España (habida cuenta los aspavientos que hacen por ponerle al frente del cotarro)... y me da en la nariz que el rabiadero secesionista y supremacista, no tiene intención de facilitar la "gobernabilidad de España", sino mas bien quieren tener un presidente marioneta, en un gobierno débil al que poder chantajear a su antojo. Extorsión y victimismo a partes iguales.
Los herederos del tres por ciento (que han tenido que irse al Grupo Mixto) han salido a soltarnos el cansino tostón y a reafirmarse en su voluntad de ir a Soto del Real o a Waterloo diciendo - por boca de la pánfila de turno - la retahíla de simplezas absurdas sobre las que han construido su mundo imaginario para robar a los catalanes sin que les molesten desde "Madrit".
Lo de ayer fue un espectáculo a la altura de nuestros insignes políticos... con especial mención al hecho de que el numero de votos que han mandado a Pedrito al rincón de reflexionar ha sido 155 (toda una señal, espero).
Y ahora, como han trabajado mucho y muy bien, se van los señores diputados de vacaciones... y en septiembre veremos que pasa.
Dice mi amigo Alex (cuyo juicio valoro enormemente) que todavía esta por ver que, a la vuelta del verano, no se produzca una coalición Ciudadanos-PSOE... personalmente la veo lejana, pero mi capacidad de sorpresa - debo admitirlo - está muy mermada últimamente.
Me veo votando de nuevo.
¡Que hartura!
jueves, 25 de julio de 2019
Sensatez
Mi juventud discurrió entre la época del "destape" y la "movida madrileña".
Hasta "el destape", para ver a una señora como su madre la trajo al mundo en un cine, era necesario viajar a Francia, porque en España las películas se censuraban.
El destape consistía en que cuando uno iba al cine podía ver una o dos señoras en pelota picada, independientemente de que el argumento del film tratase sobre un prostíbulo o sobre la caza de elefantes en Tanzania.
El cine español alcanzó "la madurez" obligando a sus actrices a desnudarse ante la cámara, lo que produjo que actuar bien o no, pasase a un inevitable segundo plano.
Nuestras actrices pasaron a ser de señoras de la talla de Amparo Rivelles o Julia Gutierrez Caba a "proezas interpretativas" como Susana Estrada o Bárbara Rey.
La moda de enseñar el trasero por la pantalla pasó bastante deprisa, pero dejó como secuela que nuestros directores de cine sean incapaces de narrar una historia sin incluir en ella una escena explícita (y frecuentemente innecesaria) de cama.
Del desnudo por "exigencias del guión" hemos pasado al desnudo venga o no a cuento, lo cual - en mi opinión - es un paso atrás para los amantes del séptimo arte.
Y no se crean ustedes que soy de los que se escandalizan por ver una escena de cama, es que cuando no viene a cuento o es excesivamente explicita, se me antoja un recurso de mal gusto para atraer público.
En el cine español, además, es obligatorio alentar el guerracivilismo... porque si no sale un cura malo, un militar psicópata (del ejército nacional) y tres o cuatro milicianos beatificables, no cobras, haciendo con ello un flaco favor al ruinoso cine español y a nuestros bolsillos, porque al final la máquina de bodrios se alimenta de nuestros impuestos en vez de vivir de la taquilla, como sucede en la mayoría de los países civilizados.
De la "movida madrileña" salieron algunos grupos musicales buenos y un montón de morralla.
Los componentes de aquellos grupos musicales que sobrevivieron a la cirrosis, la sobredosis o el sida, han malvivido de la música (con honrosas excepciones) porque - a diferencia del cine - la música no está subvencionada por la izquierda.
Cabe pensar que si la música la hubiesen subvencionado igual que el cine, a estas alturas los cantautores que nos machacaban con esas canciones "con mensaje" que eran - básicamente - un petardo indigestible, ahora serían legión.
En el mundo editorial ha pasado algo parecido.
Un conocido mío, aficionado a escribir y que - dicho sea de paso - no lo hacía nada mal, vio como rechazaban su primer libro de cuentos para niños porque los cuentos "tenían moraleja".
De modo que el vehículo tradicional para educar a los niños que durante los últimos veinte siglos ha sido el cuento o la fábula, por razón de "progreso" debe verse ausente de "moraleja" (que es el mensaje que transmite el cuento) para que te lo publiquen.
Mi generación se arrojó en brazos de "la originalidad" aunque eso supusiese renunciar al buen gusto o una transgresión gratuita de los cánones morales por los que deben regirse las sociedades que no aspiran a su autodestrucción.
Se dedicaron a "romper" con el pasado porque - seamos sinceros - para romper vale cualquiera... lo difícil es construir algo que valga la pena.
Y probablemente por ello, por no "conservar" la parte sensata de nuestro pasado, de nuestra cultura, de nuestra herencia, nos vemos ante una sociedad llena de paradojas e incongruencias.
En este camino hacia la nada hemos dejado atrás el sentido común.
La destrucción de la familia como célula madre de esta sociedad, la creencia de que podemos hacer cualquier cosa sin afrontar sus consecuencias, la soberbia de creerse por encima de la naturaleza y de la realidad, nos conduce al abismo... y como decía mi admirado Chesterton "Cuando lo que tienes delante es un precipicio, el único paso adelante que puedes dar es uno hacia atrás."
Recuperar la sensatez y perder la vergüenza a combatir a cínicos, hipócritas y cuentistas con gañote, es lo único que vamos a poder hacer en este mundo de locos.
Eduquen en ello a sus hijos y a sus nietos, es una inversión a largo plazo... y quien sabe si, al final, la salvación de España.
Hasta "el destape", para ver a una señora como su madre la trajo al mundo en un cine, era necesario viajar a Francia, porque en España las películas se censuraban.
El destape consistía en que cuando uno iba al cine podía ver una o dos señoras en pelota picada, independientemente de que el argumento del film tratase sobre un prostíbulo o sobre la caza de elefantes en Tanzania.
El cine español alcanzó "la madurez" obligando a sus actrices a desnudarse ante la cámara, lo que produjo que actuar bien o no, pasase a un inevitable segundo plano.
Nuestras actrices pasaron a ser de señoras de la talla de Amparo Rivelles o Julia Gutierrez Caba a "proezas interpretativas" como Susana Estrada o Bárbara Rey.
La moda de enseñar el trasero por la pantalla pasó bastante deprisa, pero dejó como secuela que nuestros directores de cine sean incapaces de narrar una historia sin incluir en ella una escena explícita (y frecuentemente innecesaria) de cama.
Del desnudo por "exigencias del guión" hemos pasado al desnudo venga o no a cuento, lo cual - en mi opinión - es un paso atrás para los amantes del séptimo arte.
Y no se crean ustedes que soy de los que se escandalizan por ver una escena de cama, es que cuando no viene a cuento o es excesivamente explicita, se me antoja un recurso de mal gusto para atraer público.
En el cine español, además, es obligatorio alentar el guerracivilismo... porque si no sale un cura malo, un militar psicópata (del ejército nacional) y tres o cuatro milicianos beatificables, no cobras, haciendo con ello un flaco favor al ruinoso cine español y a nuestros bolsillos, porque al final la máquina de bodrios se alimenta de nuestros impuestos en vez de vivir de la taquilla, como sucede en la mayoría de los países civilizados.
De la "movida madrileña" salieron algunos grupos musicales buenos y un montón de morralla.
Los componentes de aquellos grupos musicales que sobrevivieron a la cirrosis, la sobredosis o el sida, han malvivido de la música (con honrosas excepciones) porque - a diferencia del cine - la música no está subvencionada por la izquierda.
Cabe pensar que si la música la hubiesen subvencionado igual que el cine, a estas alturas los cantautores que nos machacaban con esas canciones "con mensaje" que eran - básicamente - un petardo indigestible, ahora serían legión.
En el mundo editorial ha pasado algo parecido.
Un conocido mío, aficionado a escribir y que - dicho sea de paso - no lo hacía nada mal, vio como rechazaban su primer libro de cuentos para niños porque los cuentos "tenían moraleja".
De modo que el vehículo tradicional para educar a los niños que durante los últimos veinte siglos ha sido el cuento o la fábula, por razón de "progreso" debe verse ausente de "moraleja" (que es el mensaje que transmite el cuento) para que te lo publiquen.
Mi generación se arrojó en brazos de "la originalidad" aunque eso supusiese renunciar al buen gusto o una transgresión gratuita de los cánones morales por los que deben regirse las sociedades que no aspiran a su autodestrucción.
Se dedicaron a "romper" con el pasado porque - seamos sinceros - para romper vale cualquiera... lo difícil es construir algo que valga la pena.
Y probablemente por ello, por no "conservar" la parte sensata de nuestro pasado, de nuestra cultura, de nuestra herencia, nos vemos ante una sociedad llena de paradojas e incongruencias.
En este camino hacia la nada hemos dejado atrás el sentido común.
La destrucción de la familia como célula madre de esta sociedad, la creencia de que podemos hacer cualquier cosa sin afrontar sus consecuencias, la soberbia de creerse por encima de la naturaleza y de la realidad, nos conduce al abismo... y como decía mi admirado Chesterton "Cuando lo que tienes delante es un precipicio, el único paso adelante que puedes dar es uno hacia atrás."
Recuperar la sensatez y perder la vergüenza a combatir a cínicos, hipócritas y cuentistas con gañote, es lo único que vamos a poder hacer en este mundo de locos.
Eduquen en ello a sus hijos y a sus nietos, es una inversión a largo plazo... y quien sabe si, al final, la salvación de España.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)