lunes, 27 de junio de 2011

Esa boca...

No lo puedo evitar, me pone del hígado.
Me pone del hígado que los mismos que han permitido (e impulsado, no lo olvidemos) la legalización de Bildu y su entrada “en las instituciones”, es decir, en el erario, se permitan hacer una acto de homenaje a las victimas del terrorismo.
El homenaje se ha desarrollado en un hemiciclo semivacío en el que las principales asociaciones de victimas no han querido estar.
Estaba la mamporrera del PSOE, Pilarín Manjón, por aquello de que hay que justificar el sueldo y las subvenciones, pero los que han defendido siempre la dignidad y la justicia, no estaban.
Cuando digo hemiciclo semivacío también hago alusión a sus golferías, que no señorías, a quienes les ha parecido que asistir a un acto así no merecía la pena.
El coleccionista de áticos, caballos e inexplicables plusvalías, el mismísimo mister Hide, convertido esta vez en Doctor Jekyll, aprovechaba para acusar a quienes se habían negado a asistir al aquelarre de “partidistas”.
Porque en España, quien no hace lo que estos hipócritas dicen que hay que hacer, son “partidistas”.
Y yo me pongo del hígado.
Porque estoy harto de esta partida de chorizos públicos que nos gobiernan me den una colleja y luego me exijan que sonría.
Obras son amores… “señor” Bono.
Así que menos discursos y más apoyar a las víctimas del terrorismo evitando que su jefe de filas, a quien le deseo un largo y pronto retiro, pacte con los enemigos de España la destrucción de nuestro Estado de Derecho.
Y no les dé lecciones de dignidad a las víctimas del terrorismo… al contrario que usted, ellos son hombres y mujeres de bien, y no necesitan que un esquizofrénico, melifluo e hipócrita, incapaz de explicar el origen de su fortuna, les marque el camino.

jueves, 16 de junio de 2011

Elogio de la desigualdad

Nacemos distintos.
Cada uno de nosotros es una combinación única de elementos que, con el paso del tiempo, se va diferenciando más de aquellos que nos rodean.
Nuestro ser se moldea en función de los padres que nos tocan en suerte, la sociedad que nos ve crecer, las vivencias personales...
Lo que somos se va cargado de referencias religiosas, culturales, sociales, familiares… referencias que nos van definiendo como el ser único que somos. No somos iguales, eso es un hecho.
No somos iguales – incluso – aunque nuestros padres sean los mismos, nuestra educación similar y la sociedad en la que crecemos la misma.
Un hombre no es igual a una mujer como tampoco una mujer es igual a otra mujer.
Somos radical e inevitablemente distintos.
En un mismo barrio, dos niños que van al mismo colegio, criados en condiciones económicas muy similares, obtienen rendimientos escolares diferentes. Uno estudia más, otro menos. Uno tira por ciencias, otro por letras…
En un mismo trabajo, dos operarios con idénticas tareas tienen niveles de productividad muy distintos. Misma labor, mismo sueldo, rendimiento diferente.
No somos iguales pero vivimos juntos.
Y aquí empieza el problema.
Porque una sociedad debe articularse sobre principios tales como la igualdad de sus componentes.
Un principio contra-natura.
Aplicado a los sexos, la igualdad no es una utopía, es una estupidez, es la negación de una evidencia tan palpable que convierte en demagogia todo lo demás.
Aplicado a la educación, una falacia.
Aplicado al trabajo una mentira.
Lo único en lo que un ciudadano debe ser igual a otro es ante la ley, o mejor dicho, ante el cumplimiento de la ley. Y aún así, nuestra indiscutible individualidad produce que ante un mismo delito se obtengan penas diferentes por las circunstancias modificadoras del los hechos, de la relación de la persona con el hecho.
Porque la justicia no es que todos tengan lo mismo, es que cada uno tenga lo que merece.
Hay que procurar que todos tengan oportunidades similares de formación, pero eso es todo.
Porque el que pudiendo estudiar no estudia, no puede tener el mismo derecho al trabajo que el que se mata a estudiar.
Las cigarras quieren que esta sociedad les dé lo mismo que a las hormigas.
En eso se resume el Socialismo.
Todos iguales aunque yo me parta el lomo mientras tú te dedicas a rascarte la entrepierna.
No hay mérito, no hay individuo, no hay esfuerzo personal... sólo rebaño.
Los piojosos que impiden que los parlamentarios trabajen en Cataluña quieren la igualdad, pero la quieren sin mérito… deberían estar estudiando y trabajando para hacer una sociedad mejor, mas justa, menos tolerante con las perversiones políticas... pero como eso significa esfuerzo, que lo haga otro, yo a mis insultos.
No soy – gracias a Dios – igual a ellos.
Ni quiero una sociedad que nos iguale.

miércoles, 15 de junio de 2011

El 15-Mugre

Sin careta, el movimiento “15-M” es celuloide rancio.
Yo los he visto antes.
Eran los que tiraban huevos a los políticos del PP parapetados tras las pancartas del “No a la guerra”, los que berreaban aquello del “nunca mais” cuando el “prestige” se partió en dos… los “apolíticos” de Izquierda Hundida y del PSOE, acompañados de algún que otro despistado que – a estas alturas – ya tiene que tener muy claro que “democracia real” es el regalito envenenado que Rubalcaba deja al PP.
Por eso, y no por otra cosa, el ministro del interior prevarica haciendo dejación de sus funciones.
Les da alas, les deja hacer… como a los niños mimados les consiente todo para que cuando alguien les niegue los caprichos monten la pataleta.
Ayer se la liaron a Gallardón (que curioso, sólo le montan los escándalos a los políticos del PP o de CiU) acosándolo por la calle.
Bien sabe el que me conoce que Gallardón despierta en mí la misma simpatía que los juanetes, pero una cosa es la velocidad y otra el tocino, y no se si recuerdan ustedes que por mucho menos de lo sucedido, una inexistente agresión a Pepito Bono, produjo un par de detenciones ilegales... una historia vergonzosa que terminó, como no podía ser de otra manera, en absolución, pues una agresión que se produjo en medio de una manifestación multitudinaria, mire usted que cosas, carecía de testigos que la avalasen. De hecho, los guardaespaldas del coleccionista de áticos tuvieron que cambiar su declaración (presionados por la necesidad de mantener sus sueldos), ya que al principio no pudieron corroborar las afirmaciones del católico abortista.
Pero a estos energúmenos no los detiene nadie.
Y – convendrán conmigo – que en algún punto de este desvarío habrá que poner orden (usando el único lenguaje que entiende esta chusma berreona).
Durante estos años de oscuridad que hemos vivido tras el 11-M me he estado preguntado donde estaban los indignados.
Ahora ya lo se.
Estaban esperando a que el PP ganase otras elecciones.

martes, 14 de junio de 2011

Los renunciantes

Andan los medios muy preocupados porque en “el Constitucional” tres magistrados han presentado su renuncia.
Uno de ellos es “conservador” y los otros dos “progresistas”… es decir, que a uno lo ha nombrado Mariano y a los otros dos ZP, uno es del PP y dos del PSOE.
El del PP, al menos, es juez, algo que no podemos decir de los “progresistas”… porque el “progreso” según ZP es - entre otras cosas - dinamitar el mérito en el acceso a cargos públicos.
Sospecho que la crisis del Constitucional va a durar mucho.
Y va a durar mucho porque como el Tribunal Constitucional es una herramienta para legalizar marranadas, los partidos políticos se preocupan una barbaridad de nombrar a sus esbirros y vetar los del contrario, pues el que tenga el poder en “el Constitucional” se puede pasar por el forro el marco legal español, como ya se ha demostrado en repetidas ocasiones.
La última y muy sonada traición de este tribunal que se supone debe defender los intereses de España ha sido la legalización, por orden de ZP y suponemos que presionados por Rubalcaba, de Bildu.
Digo “suponemos” porque de los magistrados “progresistas” cabe esperar que el delito se cometa por afinidad con quien les ha nombrado, sin presion aparente.
Dado el nivel de mérito que exige, al PSOE le sobran aspirantes a magistrado del Constitucional… tiene en la cantera, por ejemplo, a Bibiana Aido o a Leire Pajín para sustituir a la “miembra” renunciante y a Zerolo o a José Blanco para sustituir al miembro renunciador.
De ese modo “el equilibrio de poder” se mantendría y podrían decidir si es constitucional – por ejemplo -.un eclipse de luna o los idus de marzo.
Mitad PP y mitad PSOE… equilibrado, independiente (del estado de las mareas) y – sobre todo – operativo (3 años para metérnosla doblada con el Pastatut de Cataluña).
Si Montesquieu levantase la cabeza, se pegaba un tiro.
Porque acepto como inevitable que los magistrados tengan ideología política, pero que hagan uso de ella en el ejercicio de sus funciones es lamentable.
Y eso es lo que nos está pasando en España: que la “justicia” para sus “altos tribunales”, es lo de menos.
Una vez escuché a mi padre que hay dos formas de legislar: “de acuerdo a derecho” y “políticamente”. Cuando se legisla “de acuerdo a derecho”, la ley sobrevive a varias generaciones de ciudadanos. Si se hace “políticamente” su derogación es inevitable en un breve plazo de tiempo… causando injusticia, agravios comparativos y levantando, generalmente, aluviones de recursos.
Por mi, al tribunal Constitucional, que lo disuelvan… sólo sirven para avalar fechorías.