miércoles, 14 de abril de 2010

Batiburrillo


Los sindicatos que pagamos todos, en la Universidad que pagamos todos, con la televisión que pagamos todos se han permitido el lujo de poner a escurrir al tribunal que va a llevar el proceso de un juez que – según parece – ha obrado en contra de la legislación vigente a sabiendas.
Porque podría admitirse que un albañil, en su desconocimiento de la ley, aunque el desconocimiento de la ley nunca exime de su cumplimiento, perpetrase alguna cosa que hiciese crujir al código penal, pero con Baltasar, no es el caso.
El planteamiento es, como siempre en la izquierda, mentiras repetidas y consignas malintencionadas, desviando la atención de los hechos que es, a las pruebas me remito, en lo que se ocupan a diario.
La ultima aportación de ese icono (como dicen los modernos) de la progresía española de nombre Perico y de apellido Almodóvar es, atribuirle a Franco – igual que al Cid – victorias tras su muerte. (N.A. Para el que - como Baltasar Garzón - desconozca cuando murió Franco, les diré que oficialmente fue el veinte de noviembre de 1.975)
De aquesta guisa, está la izquierda muy preocupada por el regreso del franquismo, pide la ilegalización de Falange y denuncia una involución muy preocupante en la sociedad.
Y miren por donde, yo estoy empezando a tener que darles la razón, porque la deriva que está tomando la izquierda española es hacia la reedición del Frente Popular, que tantos momentos de alegría dio a nuestra Nación en los años previos a esa guerra que mi padre (de ochenta y tantos), vivió siendo un niño próximo a la adolescencia.
La Falange – se lo crean o no – son cuatro y el cabo.
En comparación con otros movimientos tales como el okupa (con K de kilopóndio), abertzale, antifascista, y los enemigos del agua, del jabón y del mobiliario urbano, constituyen una minoría ridícula, que, al igual que los sodomitas (otra minoría ridícula en el contexto social español), tienen también derecho a acudir a los tribunales.
Para dirimir si las querellas están o no fundadas, están, ¿lo adivinan?, los propios tribunales, y – miren por donde – en esa nos encontramos.
Pero para el nuevo frente Stalinista que traten de meter en vereda a “sus” asaltacódigos es incompatible con la democracia, por el hecho mismo de que “sus” presuntos, dada la filiación política de los mismos, están autorizados a delinquir impunemente.
Ahora alegan que Baltasar lo persiguen por combatir el Franquismo.
¿Me quieren ustedes decir, si son tan amables, que Franquismo tiene que combatir Garzón en el año 2010 de Nuestro Señor?
Y para sus campañas y paranoias, eso si que si, dinero público, locales públicos y grupos de adeptos subvencionados…
Como pierdan las próximas elecciones no nos van a dejar ni salir a la calle.

sábado, 10 de abril de 2010

El arrebato de los Sabina

No pasa un día sin que algún miembro del sindicato de la ceja se descuelgue con una ardiente defensa de ese señor que ejerce de juez en la Audiencia Nacional a pesar de que las querellas le llueven a pares.
Ahora le toca el turno a Joaquín Sabina, el poeta canalla (y perdonen por lo de poeta), que se ha descolgado con que el pobre Baltasar es víctima de una venganza.
Como parte integrante del grupito de apesebrados del PSOE, Joaquín no puede menos que seguir la consigna a rajatabla: “si es de los míos es bueno, haga lo que haga”.
Joaquín y sus amigos, esa gente como Maruja Torres a la que le gusta poco el agua y el jabón (Maruja dixit en un contexto de ahorrar agua), viven en el mundo feliz de los buenos y los malos donde, por supuesto, los buenos son ellos.
La simple admisión al selecto club de los buenos permite, sin censura posible, robar, insultar, ponerse la Constitución Española por Montera, defender dictaduras bananeras y prevaricar cuando se ejerce de juzgador.
Cualquier cosa que haga un miembro de los repartidores de credenciales democráticas (la pijoprogresía), será automáticamente justificada por el resto… porque para ellos, lo mismo que para Stalin, el fin justifica los medios.
Sucede, desgraciadamente para ellos, que ya están más vistos que el tebeo y que, ley de vida, cada vez hay menos personas que escuchan sus rebuznos… sobre todo porque hace treinta años que repiten el mismo rebuzno.
Joaquín tiene perfecto derecho a rebuznar… el rebuzna lo suyo y yo lo mío, pero su interpretación de los hechos falta a la verdad.
Porque si Garzón no hubiese prevaricado (esa cosa tan fea que hacen algunos jueces debido, básicamente, a que son de carne y hueso) no habría venganza posible.
Cuando uno se salta la ley y lo pillan le pasan estas cosas.
Pero para el sindicato de la ceja no debería ser así… quieren que la justicia sea ciega y – además – progre. Es decir, que sólo se use para llenar las chekas de fachas.
Pues va a ser que no, Señor Sabina.
O – al menos – eso espero.

viernes, 9 de abril de 2010

De vergüenza

“Los chikos del maiz” son un par de seres vivos que cantan una cosa incomprensible que se llama “rap” y que consiste, básicamente, en eructar rimas cutres con un “chin-pun” de fondo que – eso no puedo negarlo – tiene cierto ritmo.
Algunos, a estas expresiones de analfabetismo lo llaman música… en mi opinión, si el rap desapareciera de la faz de la tierra no se perdería ninguna cosa reseñable, pero claro, esa es mi opinión.
Y mi opinión es – asimismo – que cuando unos anormales que no saben escribir en castellano el nombre de su grupo, se dedican en sus letras a insultar a ciudadanos como Ortega Lara, no merecen contratos del Estado.
Desgraciadamente, cuando la progresía (esa peste que nos asola desde hace mas tiempo del que soy capaz de recordar) toma las riendas de cualquier cosa, plasma en gasto sus complejos y su idiotez… con mi dinero y el de usted, claro está.
Uno está dispuesto a admitir que el solar patrio tenga un numero mas o menos grande de idiotas, de todo hay en la viña del Señor y el tonto de baba es una referencia estupenda a la hora de describir a una persona normal, pero de ahí a que los finaciemos – convendrán conmigo – media un abismo.
Contratar a esta chusma para que se gane la vida insultando a gente que dista moralmente de ellos lo que sepára la miel de la mierda (con perdón), simplemente, no es de recibo.
¿Se me entiende lo que digo señor Monteseirín?

Necrológica de la cenicienta

Cuando mi hija era pequeña, vestirse de princesa era, con mucha diferencia, lo que mas le gustaba. Y si su madre, en un alarde de generosidad, la maquillaba un poco, con un pintalabios rojo fuego y una pizca de colorete, la felicidad era completa.
Tales son mis recuerdos.
Ahora estos gaznápiros quieren que mi nieta le pida a los Reyes Magos un kit de camionero en vez de un traje de Blancanieves, porque la feminidad (atributo aplicable a la mujer como ninguno otro) les molesta en sobremanera.
Intuyo que tras los rebuznos de la Aido y sus secuaces, secuazas y secuazos (no olvidemos ningún género) hay algo de “vamos a dar que hablar” para distraer al respetable... las cifras del paro son tan elocuentes que hay que hacer malabarismos para ocultarlas.
A mi, lo que me pasa desde hace un tiempo es que estas estupideces (que son, como decía Forrest Gump, las cosas que dicen los estúpidos) cada vez me hacen menos gracia.
Y me hacen poca gracia porque con esa boquita llena de dientes y ese cerebrito vacío de neuronas, nuestra ministra de juguete se dedica a enriquecer a sinvergüenzas y a empobrecer a españoles decentes... eso cuando no facilita que los maten cuando son pequeñitos.
¡Y todavía tenemos dos años por delante!
¡Que cruz! - Señor - ¡Qué cruz!