martes, 10 de octubre de 2017

Está un poco muerto

Se puede estar muerto o vivo, lo que no se puede estar es un poquito muerto.
Se puede declarar la independencia o no declararla. Declararla y suspenderla a los diez segundos implica que se ha declarado... de no haber sido así, ¿para que suspenderla?.
Y si se ha declarado la independencia, ¿Que está esperando don Mariano para "Cumplir y hacer cumplir, la Constitución"?
Creo que todo esto estaba ya pasteleado.
Esta payasada, esta trágica payasada, esta atrocidad que ha partido en dos a una región de España, se ha llevado a cabo para cambiar el modelo territorial y que los catalanes sean, si cabe, más diferentes aún al resto de los españoles.
Y se ha hecho con la complicidad del Gobierno de España.
Me reafirmo en mis predicciones. De aquí saldrá una Cataluña privilegiada (aún mas) y a la que tendremos que dar las gracias por no separarse.
Señor Rajoy: ¡Márchese a su casa! y llévese con usted a toda esa pandilla meliflua que le acompaña... si no es capaz de defender nuestro Ordenamiento Constitucional no pinta nada en el Gobierno.
Es una basura de Constitución, pero es nuestra basura... y no tenemos otra.
Y usted está ahí para hacerla cumplir.
Aunque le de pereza.



lunes, 9 de octubre de 2017

No me grites que no te veo

Con este título llegó a España hace un montón de años una absurda comedia americana protagonizada por Gene Wilder y Richard Pryor en el que un sordo y un ciego tenían que ayudarse mutuamente para demostrar su inocencia ante un asesinato del que eran sospechosos... la comedia planteaba toda clase de situaciones surrealistas derivadas de la ceguera de uno y la sordera de otro.
Hoy la ceguera la manifiestan los golpistas, y la sordera el Gobierno.
Ya me han llegado noticias de la cobertura que los medios de la butifarra dieron a la manifestación de ayer y, lamento ser agorero, coinciden con la caricatura chistosa que de ella hice ayer.
Han llegado, en un alarde de seriedad informativa e independencia profesional a publicar fotos del 2013 y 2015 (de otras manifestaciones y otras concentraciones) en sus artículos sobre la manifestación de ayer.
Los ciegos, esos que sólo ven los medios butifarreros, se habrán ido a la cama con la sensación de que ayer no pasó nada y que la manifestación de falangistas (no me lo invento, así lo han calificado) era una concentración de - como siempre - tres y el cabo.
El sordo - el Gobierno - parece no estar dándose cuenta que hay una enorme cantidad de gente que le está pidiendo a gritos que haga algo contundente.
La verdad es que aunque el cuerpo nos pide lo que nos pide, nos contentaríamos con que se hiciese cumplir la ley, con que no se negocie nada y - ya puestos - con que se empiecen a recuperar competencias y eliminar subvenciones a los medios venenosos.
No sé lo que hará el ciego, pero creo que el sordo ni está ni se le espera.
Un día, cuando contemplemos esto (vaya usted a saber cómo) no nos referiremos a Mariano Rajoy como un ajedrecista, nos referiremos a él como un cobarde.
¿Queda margen para enderezar este asunto?
Si, pero cada vez menos... y la inacción del Gobierno, a estas alturas, solo puede interpretarse (una vez mas) como abandono a los españoles que viven y padecen bajo el yugo nazi de los "indepes".
De aquí saldrá una negociación entre traidores y mas prebendas para Cataluña y sus golpistas.
No dispongo de información privilegiada ni sé lo que pasa por la mente de Mariano (ni yo ni nadie), pero mi nariz me dice que va a ser así.
Y si no al tiempo.

domingo, 8 de octubre de 2017

Algunos centenares de manifestastes

El relato será como sigue:

"Algunos centenares de manifestantes recorrieron las calles de Barcelona el Domingo.
Eran pocos, eran fachas y les pagaba Rajoy... de hecho, catalanes, lo que se dice catalanes, casi no había ninguno.
Luego llegaron los oradores a pedir perdón por manifestarse y  a expresar su apoyo a la Generalitat.
En comparación con la manifestación de las camisetas blancas, la manifestación de la vía Laietana  era irrelevante."

Es un chiste, claro.
La manifestación ha sido impresionante por varios motivos, pero - sobre todo - por haber reunido a los silentes, los oprimidos, los eternamente vejados por el nazismo catalán.
Han faltado a ella los sacos de mierda de las camisetas blancas, los que apoyan dictaduras venezolanas y cubanas, los financiados por Irán y por el 3%, los enemigos declarados de todo lo que suene a España, los que apoyan cualquier desmán... los sacos de mierda.
Tampoco han ido los odiadores profesionales, los chulos de la barraca separatista, los curas trastornados, los huelesobacos de la CUP.
Allí solo había gente harta.
Gente harta de ver sus derechos conculcados en aras de la convivencia pacífica, de ver como los sucesivos gobiernos españoles, Aznar incluido, los abandonaban a su suerte, gente - en fin - que llevados al extremo, sin que el cuerpo se lo pida, se han visto obligados a salir.
Ahora, los "mierdos de comunicación" empezarán su campaña de afeamiento.
El pozo de alimañas mercenarias en que se ha convertido el Cuarto Poder, empezará a relatar lo ocurrido de otra forma, a manosear las estadísticas, a pontificar sobre la legitimidad... un relato en el que las víctimas - como es usual - se convierten en los verdugos. Saben hacerlo muy bien porque llevan años ensuciando España con sus artículos biliares, con su vileza y su sectarismo.
Pero lo que yo he visto hoy, me lo llevaré a la tumba.
Hoy España ha desfilado por Barcelona... y lo ha hecho sin quemar un cajero, asaltar un supermercado, llenar de basura las calles, pintar las paredes... como personas, como ciudadanos ejemplares que son, como "demócratas", pidiendo respeto. Igualito que los matones de las esteladas.
Espero que en las próximas elecciones se note lo que hoy ha pasado.
Espero que los biznietos de puta que llevan treinta años fraccionando Cataluña se vayan a sus casas a disfrutar de sus pensiones, que algunos de ellos empiecen a entrar en la cárcel por efecto del Estado de Derecho y que los otros, tan creciditos últimamente, se den cuenta que si hay bofetadas se llevarán unas cuantas...
Quizá así, siempre que actúe "la seny" en unos y el síndrome del cagané en otros, podamos evitar las anunciadas bofetadas.



sábado, 7 de octubre de 2017

Los alérgicos

Como parece que la primavera se está alargando, los alérgicos han salido a la calle a manifestarse.
Envueltos en camisetas blancas, con manitas blancas, e intenciones blancas, los alérgicos a la bandera nacional, al himno nacional, al Rey y a todo lo que represente España, han salido a pedir "dialogo".
No salieron a pedir dialogo cuando Puigdemont y los cuarenta ladrones estaban por fraccionar España y se negaban cualquier tipo de negociación... ahora, cuando el comportamiento de los cafres de las esteladas ha puesto de manifiesto que clase de basura son, cuando España entera ha visto como se las gastan los nazis de allá arriba, cuando media España sale a la calle a pedir unidad y a vitorear a las fuerzas de Orden Público, a pedir que se cumplan las leyes, los maniblancos piden dialogo y mediación... no importa el precio.
No quieren enfrentamientos.
Ellos son - básicamente - buenos, puros y virginales... sobre todo buenos, no como los fachas que dan vivas a España.
Esta chusma me da, si cabe, mas asco que los que llevan las esteladas... A los de las esteladas les ves venir, y sabes lo que quieren porque no disfrazan sus intenciones.
Los maniblancos de la camiseta hacen como que están por la paz, pero solo salen cuando los de las banderas españolas reaccionan ante tanto despropósito.
Los maniblancos son los de siempre: los podemitas de arcada y los pijoprogres que antes de portar una bandera de España se apuntan a lo que haga falta, por muy ridículo que sea... y luego se congratulan de su bondad y de su tolerancia, porque son buenos, virginales, puros... personal autorizado - en definitiva - a dar lecciones.
Como siempre, en España, hay una masa de imbéciles (creo que algunos incluso bienintencionados) que no saben estar donde hace falta, cuando hace falta... son los bondadosos maniblancos.
Disfrazan su miseria de bondad, sus prejuicios de civismo, su mala leche de buenas intenciones... son peor que los separatistas (a quienes apoyan, no nos engañemos) son los de la mano tonta,  los que tras tirar la piedra, esconden sus maniblancas... los que señalan (siempre) a otro.
Ahora - ya ven ustedes - quieren dialogar... cuando España se partía a pedazos defendían del "derecho a decidir" (a decidir los suyos, los demás no).
Son unos blancos sacos de mierda.
Y se creen que no nos hemos dado cuenta.