lunes, 25 de mayo de 2015

Las ondas electromagnéticas

Nikola Tesla fue un inventor, ingeniero mecánico, ingeniero electricista y físico de origen serbio y el promotor más importante del nacimiento de la electricidad comercial.
Se le conoce, sobre todo, por sus numerosas y revolucionarias invenciones en el campo del electromagnetismo, desarrolladas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
Las patentes de Tesla y su trabajo teórico formaron las bases de los sistemas modernos de potencia eléctrica por corriente alterna, incluyendo el sistema polifásico de distribución eléctrica y el motor de corriente alterna, que tanto contribuyeron al nacimiento de la Segunda Revolución Industrial.”

“Segundo hijo de Giuseppe Marconi, terrateniente italiano, y su esposa de origen irlandés Annie Jameson, Guglielmo Marconi, estudió en la Universidad de Bolonia. Fue allí donde llevó a cabo los primeros experimentos acerca del empleo de ondas electromagnéticas para la comunicación telegráfica.
En 1896 los resultados de estos experimentos se aplicaron en Gran Bretaña, entre Penarth y Weston, y en 1898 en el arsenal naval italiano de La Spezia.
A petición del gobierno de Francia, en 1899 hizo una demostración práctica de sus descubrimientos, y estableció comunicaciones inalámbricas a través del canal de la Mancha, entre Dover y Wimereux. Patentó la radio, aunque solo en un país y utilizando para su realización catorce patentes de Nikola Tesla, fechadas el 2 de julio de 1897 en el Reino Unido.”

“La televisión tal y como hoy la conocemos derivó de la invención del iconoscopio de Philo Taylor Farnsworth y Vladímir Zvorykin. Esto dio paso a la televisión completamente electrónica, que disponía de una mayor definición de imagen e iluminación propia.
Las primeras emisiones públicas de televisión las efectuó la BBC en Inglaterra en 1927 y la CBS y NBC en Estados Unidos en 1930. En ambos casos se utilizaron sistemas mecánicos y los programas no se emitían con un horario regular.”


Nikola Tesla, Guglielmo Marconi, Philo Taylor Farnsworth y Vladímir Zvorykin fueron grandes hombres que – como Mariano Rajoy Brey – tuvieron problemas de comunicación.

¡Bien por Mariano!

El batacazo ha sido mayúsculo… algo similar a lo que le pasó a Zapatero en aquella última legislatura de infausto recuerdo.
Mariano ha conseguido que uno de cada tres españoles no salga a votar y ha perdido el apoyo de “solamente” dos millones de españoles.
Llegados a este punto, cabe recordar que la clave de las elecciones en España está siempre en los que se quedan en casa... y ayer fueron los votantes de Mariano.
Mariano "el silente" nos deja una España en avanzado estado de balcanización y muy polarizada.
Mariano "el sesteante" ha hecho realidad aquello de que los revolucionarios cambian las cosas y los conservadores asientan esos cambios… lo de Mariano - en mi opinión - ha sido la tercera legislatura de Zapatero.
Ha hecho Mariano lo que tendría que haber hecho Rubalcaba si hubiese accedido al poder... sacarnos las mantecas a la clase media para contentar a nuestros socios europeos, los bancos, las multinacionales y - en general - a la "macroeconomía".
Y lo que no sabe Mariano es que aún haciendo todo esto, si hubiese tenido un poquito de vergüenza a la hora de cumplir "lo otro" que prometió en su programa, su votante habría sido fiel... porque la clase media de derechas estaba dispuesta a asumir el sacrificio con tal de salir de la crisis. Algo que para la izquierda es a todas luces secundario.
Ahora - en el discurso conservador - la culpa de que los partidos gamberros hayan accedido al poder la tendrá, sin duda, los que no apoyaron al PP "como era su obligación". 
La soberbia es una venda muy tupida.
No han sido unas elecciones en las que la izquierda ilusionase con sus buenas propuestas, han sido las elecciones en las que la derecha no sabía a quien votar.
Ahora nos esperan años de liberticidio, ocurrencias, sectarismo y despilfarro... que es - dicho sea de paso - lo que hacen los que, incapaces de sobreponerse a sus  prejuicios ideológicos, gobiernan con la parte mas ácida de las entrañas. El odio, la envidia y la mala leche (cualidades españolas donde las haya) al poder.
Como consuelo (por aquello de ser algo optimista) queda la certeza de que cuando la izquierda se fragmenta y accede en esas condiciones al poder, todo son gritos y malos modos. No tardarán mucho en tirarse los trastos a la cabeza los de la izquierda radical (el PSOE) con los de la ultraizquierda (Podemos)... como ya pasó, por ejemplo, en Cataluña con el "tripartito".
En cuanto a la izquierda moderada (Ciudadanos), no es aún su momento. No serán llave de nada por la apabullante recaudación de votos de las marcas blancas de Podemos. Una vez más queda patente que el odio, la bilis y el resentimiento da enormes beneficios a quienes lo cultivan.
Me preocupa España, pero me pliego a la evidencia de que esto no va a mejorar.
Tuvimos una oportunidad cuando le dimos esa histórica mayoría absoluta al PP... pero el sordo de la Moncloa la ha desperdiciado.
Quisiera ver a Mariano Rajoy anunciando que no va a volver a presentarse a las elecciones y al PP dando un golpe de timón a esa nefasta política que consiste, básicamente, en dar la espalda a su electorado.
Pero no creo que esto vaya a suceder.
Así que sólo me resta darle a Mariano un bienintencionado consejo... "cuando las barbas de Rosa veas pelar, pon las tuyas a remojar".
Y cambia de consejeros, que los que tienes te están llevando a la ruina.

jueves, 21 de mayo de 2015

Mi voto

Mi intención de voto no ha cambiado en los últimos treinta años.
Siempre he tenido intención de votar a un partido que represente mi forma de pensar, que lleve mi voz al parlamento y que legisle para lo que yo considero “el bien común”.
No necesito que el programa electoral del partido al que voto recoja todas y cada una de mis inquietudes… me conformo con que aquellos que me van a representar coincidan conmigo en lo básico.
Y – desde luego – pido honestidad.
En ocasiones , tal es el caso que hoy me ocupa, el partido en quien deposito mi confianza, a quien doy mi voto, me engaña… consigue mi apoyo prometiendo cosas que después no cumple.
No se equivoquen, soy de los que acepta ser engañado, pues a lo largo de mi vida me han engañado muchas veces y supongo que todavía van a engañarme algunas más, la ingenuidad forma parte de mi naturaleza.
Sin embargo – como no soy tonto del todo – aquella persona que me engaña una vez, en muy pocas ocasiones tiene oportunidad de repetir el engaño.
La primera vez me engaña, la segunda sólo me miente.
Mariano Rajoy Brey me ha engañado. Su partido me ha engañado incumpliendo una tras otra las promesas que me hizo cuando aspiraba a obtener mi apoyo… por lo tanto, (punto numero uno) Mariano Rajoy Brey y su cohorte de palmeros ya no me representan.
A día de hoy, ese PP que me ha engañado ayer y me miente hoy, manda a sus partidarios a decirme que le tengo que votar “por el bien de España”, que si no lo hago, vendrá el lobo y se comerá los corderitos, que si no les voto estaré “tirando mi voto a la basura”, que no tengo otra salida que darle mi apoyo a Mariano.
Lo que sucede es que si hay algo que tengo claro con respecto a esta monserga de la “representación”, es (punto numero dos) que si no voto a alguien “que me represente”, jamás me voy a ver representado.
Por lo tanto (punto numero tres) votar a un partido minoritario con cuyo programa me identifico mas o menos, no es “tirar mi voto a la basura”, es darle a alguien la oportunidad de ejercer esta representación.
Y en cuanto a que el lobo va a venir a por los corderitos, lo doy por hecho. 
El lobo está ahí, ha estado siempre ahí y seguirá estando ahí cuando no nos queden corderitos que guardar… no me asusta el lobo, me preocupa el pastor.
Porque para que el lobo no se acerque a los corderitos hay que tener un pastor dispuesto a hacerle frente, a pararle los pies, a darle un escarmiento… 
¿Da Mariano el perfil de pastor enérgico dispuesto a defender nuestros corderitos con su todavía apabullante mayoría absoluta?... yo creo que no (y a las pruebas me remito).
Por eso, señores del PP y allegados bienintencionados, no voy a votar ni “con la pinza en la nariz” la implantación un modelo de sociedad que aborrezco, en manos de una gente de la que no me fío.
¿Eso es “tirar mi voto a la basura”?... pues sea.



miércoles, 25 de marzo de 2015

Resaca andaluza

Como dijo Mencken, "para cada problema complejo, existe una solución que es simple, elegante y equivocada".
No creo que el andaluz sea mas o menos tolerante a la corrupción que el catalán, el vasco o el inexistente madrileño (en Madrid todo el mundo viene de otro sitio).
En ESPAÑA hay una tolerancia enorme a la corrupción.
Sobre todo a la corrupción de izquierdas o nacionalista, ya que en ambos casos se produce una militancia, un activismo, que en la derecha (pancista y pragmática por definición), no se produce... y tanto en Andalucía como en Cataluña (por poner un ejemplo Norte-Sur) hay redes clientelares centradas en gastar el dinero público para contentar a los amiguetes, "enchufar" a familiares y personal afín a la causa y amenazar e intimidar al adversario.
En Andalucía la corrupción se disfraza de ayudas sociales y en Cataluña de apoyo a la lengua y cultura catalana… excusas para dilapidar dinero público y desviar fondos a bolsillos afines (“El dinero ni se crea ni se destruye, sólo cambia de bolsillo”).
Lo que sí tiene Andalucía que no tiene el resto de España es mucha gente y una economía deprimida producto de la subvención sistemática desarrollada en los últimos treinta años, ya que si percibes dinero por no trabajar, ¿para qué vas a trabajar?.
En Andalucía hay mucho dinero "que no es de nadie" que llega a mucha gente y – además - un componente de odio social (que no de clase) que se manifiesta en slogans tales como que el PP es el partido de los "señoritos".
Este odio presente pero inconfesable, se alimenta de cualquier slogan o argumento que tienda a ratificar la postura del votante.
Si miramos los casos de corrupción por su cuantía y por el origen del dinero (cantidad y tipo de dinero, publico o privado) todo lo robado en los casos de corrupción achacables al PP (la famosa trama Gurtel), Barcenas incluido, supone menos de un 10% de lo achacable - solamente - a lo que ya conocemos de los ERE,s fraudulentos y los casos de “Formación de parados”... y sin embargo, el machaque con Barcenas es continuo y de Griñan, Chavez, Zarrías y otros cientos de imputados en casos de fraude no se habla.
Algo parecido sucede en Cataluña.
¿Cuántos millones se han gastado en proyectos demenciales (“embajadas” por ejemplo) y en subvenciones vergonzosas a la “cultura y lengua catalana” que han servido para desviar fondos públicos (y privados) a amiguetes y correligionarios?.
Supongo que el descarado apoyo audiovisual de hasta tres cadenas de televisión estatal y unas cuantas más autonómicas a esta línea de desvío de atención hacia la derecha en un sitio y “España” en el otro, tiene bastante que ver… pero no deja de ser parte de un sistema creado para maquillar la realidad (que es lo que hace mayoritariamente la “prensa” en España) y aportar argumentos al que ya de por sí no está dispuesto a cambiar su voto.
También pesa el voto del miedo.
En Andalucía el PSOE ha aplicado el mismo formato de presión clientelar al PP y a Podemos… y le ha dado resultado, porque en Andalucía, quien garantiza la subvención sistemática e incontrolada es el tándem PSOE + IU… las demás formaciones políticas son melones por abrir.
Dicho de otro modo, en Andalucía hay una masa de ¿50 escaños? que nunca, jamás, bajo ningún concepto, cambiarán su voto y que - a lo sumo - como protesta, se abstendrán de votar.
El nacionalismo ("Espanya ens roba") se alimenta de un mecanismo similar, pero - por alguna extraña razón - relacionada sin duda con su naturaleza sentimental, pasa algo más desapercibida… y el dinero – además - llega a menos gente.
Los escaños que ha obtenido Podemos, en mi opinión, proceden de un voto sin movilizar (lo que llaman el voto “perroflauta”) y del tradicional votante de la agónica Izquierda Unida… con el apoyo de cierto número de ilusos que se han tragado eso de que estos bolivarianos de libro van a “limpiar España de la corrupción”.
Y el descalabro del PP se ha producido por la desafección de sus desilusionados votantes que, sintiéndose engañados por las políticas de ese “Gobierno Central” que dicta con mano de hierro el comportamiento de sus caciques autonómicos, han decidido o no ir a votar, votar en blanco o votar a Ciudadanos que – de momento – representa a una formación política “limpia”, dispuesta al cambio, pero no incluible entre los partidos “gamberros” o antisistema.
Se esfuerzan mucho los partidos políticos en llevar a las tertulias televisivas predicadores que defienden que los resultados andaluces “no son extrapolables”, pero sinceramente, yo creo que si lo son.
Y creo – además – que el bipolar PP de Mariano “manos-tijeras” está errando con ese discurso de “o me votáis a mí o el llegará diluvio”… porque – a la postre – y viendo como ha reaccionado ante temas como la política antiterrorista, los pulsos nacionalistas, la cuestión judicial (tasas incluidas) y el controvertido tema “pro-vida”, muchos de sus votantes están haciendo acopio de paraguas.
¿Cual es la solución?.
 Yo no la veo, pero para cambiar este “status quo”, lo que si tengo claro, es que necesitaremos un detonante, un trauma que cambie radicalmente la mentalidad de esta generación y que deshaga – por ejemplo - el insostenible y desmembrador “Estado de las Autonomías”, que es lo que ampara e impulsa la desaforada corrupción que sufrimos en España, aportando - además - un plus de odio territorial.
Habrá que hacer otras cosas, pero si me pregunta por mi solución elegante, simple y probablemente equivocada, sólo le diré que pasa por aumentar el tamaño de los presidios y deshacer - completamente - las Taifas.